En el anterior post me dejaba Medea un comentario "[....]Y cuando todo era nuevo. Cuando aún te gustaba (TE ENCANTABA) salir los sábados, y los viernes...y los domingos ir al Tik!!!![....]" que me viene de maravilla para el post de hoy.
Cuando empecé a escribir sobre los recuerdos que duelen y aún así, busco de vez en cuando con desesperación, tenía muy claro que además de los de mi época de adolescente enamorada, tenía que hablar de la época en que me gusta (ME ENCANTABA) salir.
Es cierto, me encantaba salir. Yo también tuve la etapa esa en la que sólo vives para que llegue el fin de semana. La época esa en que los lunes, martes, miércoles y jueves, son sólo un trámite para que llegue el viernes. Me lo pasaba increiblemente bien saliendo de bares. Preparándome a conciencia toda la tarde, poniéndome guapa, eligiendo la ropa, el peinado, el maquillaje, el bolso y las botas que iba a ponerme...
Y ahora que ya no hago eso, me da una pena infinita pensar en aquella época. Puede que mi mejor época. Sin embargo, no era tan feliz como ahora. O si, ¿qué coño? pero lo era de otra forma.
Así que de vez en cuando, buceo en la memoria en busca de aquellos días. Y sonrío al recordarme delante del espejo durante horas poniendome y quitándome faldas. Cambiandome de sujetador mil veces para ver cual me quedaba mejor con aquella camiseta nueva. Cambiándome de camiseta a última hora porque con aquellas botas, quedaba mejor aquella otra....
Probándome pantalones vaqueros y mirándome en todos los espejos de la casa. Alisándome el pelo hasta parecer que una vaca me lo había lamido. Volviéndomelo a lavar media hora antes de salir porque me lo había apelmazado de tanto sobarlo.
Recuerdo esperar ansiosa a que Mede llegase de madrid los viernes para poder salir. Salir toda la noche, desayunar por ahí, dormir practicamente todo el día, prepararme y volver a salir. Llegar a casa a las tantas, dormir hasta las tantas y levantarme con el tiempo justo para arreglarme e ir al TIK.
En este punto del recuerdo, ya suelo estar llorando. Me gustaba tanto salir..., Lo pasábamos tan bien, tan increiblemente bien, que de verdad no tengo palabras para contarlo.
Salíamos, ligábamos, nos reíamos, hacíamos el payaso, conocíamos gente, nos reíamos... Nos reíamos mucho. Nos lo pasábamos bien. Nos lo pasábamos increiblemente bien.
Se me pone un nudo en el estómago al recordarlo, y ¿sabes? daría lo que fuera por volver a sentir aquello. Daría lo que fuera por dar marcha atrás en el tiempo y volver a sentirme con aquellas ganas inmensas de salir de fiesta y de pasármelo como entonces.
Por hablar con cualquiera que se nos pusiese al lado y por terminar desayunando con el grupo más dispar que se te ocurra. Por pasárnoslo bien simplemente riéndonos de la foto de un carnét de identidad. Por maldecir a todos aquellos raros que nos rodeaban. Por pagar cinco euros y pico por un cacharro con red-bull en la catedral. Por las camorras que nos buscábamos y por las que nos buscaban ellas a nosotras. Por las piruletas de la Comi, por el baño atascado permanentemente del Pull. Por los duros que duraban horas y por las monedas de céntimo que nunca encontrábamos cuando caían al suelo.
Por las conversaciones surrealistas, por todos los gilipollas que se pueden conocer una noche de fiesta. Por la gente que merece la pena conocer aunque sólo sea para una noche de fiesta. Por los taxis compartidos al salir de desayunar.
Me gustaría mucho salir un día y que todo fuese como entonces. Los mismos bares, la misma música y la misma gente. Las mismas risas. La misma ilusión y la misma inocencia. Las mismas ganas. La misma mirada expectante "a ver qué pasa ahora". Los mismos besos y las mismas sobradas. Los mismos vaciles con la misma gente. Con idéntico resultado.
Los mismos pantalones de plástico rosa. Nosotras mismas. Aunque ya nada sea igual.
Y termino con un fragmento de Amor, curiosidad, prozac y dudas, que sin tener nada que ver, me recuerdo mucho a aquella época: " he sido la niña más mimada de la creación. He follado donde y como he querido. En el sofá, en la cama, en la mesa del comedor, en el portal, en el ascensor. Notaba sus besos en la espalda y sus manos en las caderas y le sentía entrardentro de mí. ¿Qué nunca lo has probado? Es lo mejor que hay"
yo al borede de los 25 y sigo hciendo eso... anoche ya lo necesitaba, entre unas cosas y otras no salia desde nochevieja. necesitaba reirme con mis amigas, emborracharme, bailar y hablar de lo cabrones q son todos. ponerme una falda muy corta y unas botas muy altas.
Y las tardes enteras esperando el toque de aquel chico que te dio su número alas tantas de la mañana, llegar a la discoteca de moda y reirte horas y horas, irte a la cama con uan sonrisa pensando lo bien que lo has pasado y desear que llegue el lunes sólo para recordar todos esos momentos con la gente...buuuuuuf! que tiempos. Y es que ahora aunque salga igual..no es lo mismo.
Cambia los nombres de los pubs, y eso mismo viví yo, ¿? por qué dejó de gustarme salir? Echo de menos esa época, muchisimo, Eme y yo lo recordamos de vez en cuando y nos partimos.
Porque a mi también me encantaba salir... y ahora ya no, pero si pudiese también lo viviría exactamente igual.
Estoy con Alba, creo que nos ha pasado a todas y que se acaba terminando por... la edad? Qué horror. Todos esos nombres son los de los sitios por los que yo también salía, aunque recuerdo más la época de ir los viernes al Jardín y los sábados al Tik con toda la secta de codemines... Cuantas tonterías hacíamos y qué bien nos lo pasábamos...
Es normal que añores una época sin obligaciones ni preocupaciones. Nos pasa a todos. Pero lo bueno que tiene precisamente es que dura poco y por eso se idealiza. No creo que quisieras renunciar a lo que tienes ahora y volver atrás. Un beso.
Todos echamos de menos esa época, que tiene título de libro (Cuando era feliz e indocumentado), pues la cruda realidad de la lucha diaria nos hace centrarnos en temas más sensatos.
Sin embargo, creo que tenemos derecho, de vez en cuando, a rememorar esos tiempos, volviendo por los lugares que solíamos frecuentar (Los que existan, pues muchos desaparecen con sus parroquianos), incluso en compañía de aquellos con los que solíamos ir por allí. O con la persona con quien ahora compartimos Destino...
Todo lo pasado se idealiza muchas veces,y cobra intensidad con los años.Yo, aún sigo saliendo bastante, pero nunca será como antes,como bien dices,con ese gusanillo en el estómago antes de saber qué nos deparará la noche,y ese ansia de bailar y conocer gente en todos los garitos.Ayss, qué tiempos tan guapos,y sin embargo,no daría vuelta atrás.Un besoo
Ainsssssssss, yo también recuerdo esos tiempo, y esos: "Me ha mirado tía, me ha mirado!!!!!" Qué bonitos recuerdos me has traído a la mente con este post Su. Cuídate, besos y un big abra: Spirit of dreams;) (f)
Aiiinnsss Su, esto no deberias de hacerlo. Que nostalgia!!! Y Por que, por que ya nada es igual?
Ya se que no puede ser igual, pero es que no es ni parecido, por eso muchas veces salgo y vuelvo deprimido, porque creo que en el fondo, aún esperas pasar una buena noche de descubrimientos, y ya no hay nada que descubrir...
Está claro, de esa parte de vida que se tuvo, se sacan cosas muy buenas... pero no cambio nada, por el mismo motivo por lo que hicimos eso y ahora cambiamos... por necesidad, gusto, apetencia, preferencia y .... porque no, también edad. Y lo importante, todas las partes del proceso deben ser buenas, incluido esta -que para mi, también lo es-. Besos.
Joer, seguro que soy el abuelete del grupo y parece que salga más que tod@s vosotr@s junt@s. Más ánimo. No siempre se puede, pero ganas de divertirse y pasarselo bien que no falten. Besos.
He notado un cambio en el color hoy :)) Chiquitina,,, estuve un poco revuelta... de amores... en unos días me centro y me pongo con todo. Muchos besos ;)
Niña, al leer tu post, me has revuelto tantos recuerdos! Yo era de las tuyas.. A mi tambien me encantaría volver a uno de aquellos días.. Ahora soy feliz, pero en aquella época... era feliz e inocente. Explosiva mezcla! Jo, se me a va a caer una lagrimilla al recordarlo... Muchos besitos
Yo aún prefiero salir a quedarme en casa el sábado, pero aún así, ya no es lo que era en los años de la facultad, que fue mi gran época dorada. Y es curioso, porque Charlotte, que no vivió esa época, parece que acaba de descubrir lo que es salir y ligar y está encantada de la vida. Y a mí me cuesta emocionarme con lo mismo que ella, porque yo todo eso lo viví ya antes, y era mejor. Supongo que porque ya no tengo esa inocencia de antes (aunque creo que yo soy cínica desde los 7 años, jeje).
Por cierto, me da que en un par de días escribiré algo sobre el mismo tema, que me has inspirado, leches!
Te entiendo mucho.. mucho muchisimo. Yo de los 18 a los 26 fui una gran noctambula.. me gustaba MUCHO salir.. quedarme en casa un finde era impensable, alo muy raro habia que pasar...
Ahora soy feliz sin salir de noche, pero es otra manera.. agradezco tanto habérmelo pasado tan bien!!
Ains!, qué buenos y malos recuerdos me trae tu post a la mente... Eres grande, te he dejado un regalico en mi blog, espero que te guste;) Cuídate, besos y un big abra: Spirit of dreams;) (f)
Hola preciosa. Yo como tú tambien tuve esa época, bueno, y quien no? Mi fin de semana duraba desde el jueves. Tal vez no tantas horas como tú, no madrugaba tanto, pero fue estupenda. Tengo varias épocs dentro de estos momentos: por la gente, por los lugares, por los años que fueron...toddas distintas y todas inolvidable. bueno, algunas; que otras sí son para olvidar. Pero esto es un pack... lo bueno y lo malo te lo quedas. Si lo volvería a repetir?? Con 10 o 15 años menos sí, pero tambien te digo que sería más espabilada... buen finde
Sí que lo he probado, aunque en el instituto tenía que llegar pronto a casa, pero también vivía para los viernes, y también tenía la sensación de que los días de diario eran un trámite. Luego en la universidad, que ya no tenía hora, no era tan importante salir, porque estaba en una residencia y tenía a gente a todas horas alrededor, y nos quedábamos charlando hasta las 1000 o las 2000. Un beso
Hay que ver esta Su siempre atacando a la fibra sensible, invocando la nostalgia del ayer y evocando con nostalgia el ayer. Creo que a todos, en algún momento, nos pasa lo que a tí, lo que tú describes en este nuevo bueno poste. Me encanta leerte. Casi siempre encuentro mucho de mí en tus palabras. Tienes mucho de todos en tus palabras, como la Caótica Ana. Me quedo con el ''qué coño'' del 4º párrafo. Besos mil.
Sí que lo he probado, aunque en el instituto tenía que llegar pronto a casa, pero también vivía para los viernes, y también tenía la sensación de que los días de diario eran un trámite.