La otra cara de Barbie |
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Estas y otras cosas demuestran que aún hay esperanza. El Principito, cuando conocía a una persona grande que le parecía un poco lúcida, lo sometía a la experiencia de su dibujo número uno para ver si era un ser realmente comprensivo. Y tú, ¿qué ves aquí? En el anterior post me dejaba Medea un comentario "[....] Y cuando todo era nuevo. Cuando aún te gustaba (TE ENCANTABA) salir los sábados, y los viernes...y los domingos ir al Tik!!!![....]" que me viene de maravilla para el post de hoy. Cuando empecé a escribir sobre los recuerdos que duelen y aún así, busco de vez en cuando con desesperación, tenía muy claro que además de los de mi época de adolescente enamorada, tenía que hablar de la época en que me gusta (ME ENCANTABA) salir. Es cierto, me encantaba salir. Yo también tuve la etapa esa en la que sólo vives para que llegue el fin de semana. La época esa en que los lunes, martes, miércoles y jueves, son sólo un trámite para que llegue el viernes. Me lo pasaba increiblemente bien saliendo de bares. Preparándome a conciencia toda la tarde, poniéndome guapa, eligiendo la ropa, el peinado, el maquillaje, el bolso y las botas que iba a ponerme... Y ahora que ya no hago eso, me da una pena infinita pensar en aquella época. Puede que mi mejor época. Sin embargo, no era tan feliz como ahora. O si, ¿qué coño? pero lo era de otra forma. Así que de vez en cuando, buceo en la memoria en busca de aquellos días. Y sonrío al recordarme delante del espejo durante horas poniendome y quitándome faldas. Cambiandome de sujetador mil veces para ver cual me quedaba mejor con aquella camiseta nueva. Cambiándome de camiseta a última hora porque con aquellas botas, quedaba mejor aquella otra.... Probándome pantalones vaqueros y mirándome en todos los espejos de la casa. Alisándome el pelo hasta parecer que una vaca me lo había lamido. Volviéndomelo a lavar media hora antes de salir porque me lo había apelmazado de tanto sobarlo. Recuerdo esperar ansiosa a que Mede llegase de madrid los viernes para poder salir. Salir toda la noche, desayunar por ahí, dormir practicamente todo el día, prepararme y volver a salir. Llegar a casa a las tantas, dormir hasta las tantas y levantarme con el tiempo justo para arreglarme e ir al TIK. En este punto del recuerdo, ya suelo estar llorando. Me gustaba tanto salir..., Lo pasábamos tan bien, tan increiblemente bien, que de verdad no tengo palabras para contarlo. Salíamos, ligábamos, nos reíamos, hacíamos el payaso, conocíamos gente, nos reíamos... Nos reíamos mucho. Nos lo pasábamos bien. Nos lo pasábamos increiblemente bien. Se me pone un nudo en el estómago al recordarlo, y ¿sabes? daría lo que fuera por volver a sentir aquello. Daría lo que fuera por dar marcha atrás en el tiempo y volver a sentirme con aquellas ganas inmensas de salir de fiesta y de pasármelo como entonces. Por hablar con cualquiera que se nos pusiese al lado y por terminar desayunando con el grupo más dispar que se te ocurra. Por pasárnoslo bien simplemente riéndonos de la foto de un carnét de identidad. Por maldecir a todos aquellos raros que nos rodeaban. Por pagar cinco euros y pico por un cacharro con red-bull en la catedral. Por las camorras que nos buscábamos y por las que nos buscaban ellas a nosotras. Por las piruletas de la Comi, por el baño atascado permanentemente del Pull. Por los duros que duraban horas y por las monedas de céntimo que nunca encontrábamos cuando caían al suelo. Por las conversaciones surrealistas, por todos los gilipollas que se pueden conocer una noche de fiesta. Por la gente que merece la pena conocer aunque sólo sea para una noche de fiesta. Por los taxis compartidos al salir de desayunar. Me gustaría mucho salir un día y que todo fuese como entonces. Los mismos bares, la misma música y la misma gente. Las mismas risas. La misma ilusión y la misma inocencia. Las mismas ganas. La misma mirada expectante "a ver qué pasa ahora". Los mismos besos y las mismas sobradas. Los mismos vaciles con la misma gente. Con idéntico resultado. Los mismos pantalones de plástico rosa. Nosotras mismas. Aunque ya nada sea igual. Y termino con un fragmento de Amor, curiosidad, prozac y dudas, que sin tener nada que ver, me recuerdo mucho a aquella época: " he sido la niña más mimada de la creación. He follado donde y como he querido. En el sofá, en la cama, en la mesa del comedor, en el portal, en el ascensor. Notaba sus besos en la espalda y sus manos en las caderas y le sentía entrardentro de mí. ¿Qué nunca lo has probado? Es lo mejor que hay" Ilusionada (pensando en todos los cambios que se avecinan). Acojonada (pensando en todos los cambios que se avecinan). Nerviosa. Expectante. Intranquila. Optimista. Atorada. Pesada. Confusa. Indecisa. Insegura. Entusiasmada. And the question is.... ¿alguien ha trabajado desde casa en algo de eso que anuncian por ahí en plan "sobresueldo para amas de casa"? ... y el taladro del otro día se llama comprar un piso. El día cuatro de enero vivía tranquila y sin demasiadas preocupaciones, y el día cinco, mientras tomábamos tranquilamente una cerveza va y me suelta que están construyendo unos pisos blablabla y que por qué no nos comprábamos uno. No me pude terminar la cerveza porque se me cerró el estómago. Amaral se pasa la noche en la calle y yo me la paso dando vueltas en la cama sin poder pegar ojo. Comprarme un piso. Yo. Que gano lo que gano y ahorro lo que yo me sé.... Fuimos a mirar el piso. Volví a casa con los planos y un nudo en el estómago que me hacía sentir naúseas a todas horas. Que nadie se asuste que no os voy a torturar contando con pelos y señales como somaticé mis preocupaciones. Eso lo dejo para otro día. Después de aquel piso en construcción, vinieron otros muchos. Pisos por nuestra zona (el otro está a tomar por saco). Pisos de segunda mano "seminuevos", pisos "para entrar a vivir", pisos "para reformar" que yo creo que se equivocaron y querían decir "para derrumbar". Pisos, pisos y más pisos... Paseos mirando a las ventanas por si hay carteles de "se vende"; llamadas para preguntar metros y precio. Hacer cuentas, muchas cuentas y comprender que por muchas cuentas que haga mi sueldo es el que es. Pedir aumento de horas. Esperar una respuesta. Echar cálculos con el aumento. Prohibir seguir haciéndome pajas. Y ahora que hablo de millones como si hablase de céntimos, ahora que el móvil no deja de sonar y dos de cada cuatro veces es la chica de la inmobiliaria para decirme que les ha entrado un piso que blablabla..; ahora que tengo una ilusión nueva, comprendo que para construir, hacen falta taladros.... Parece increible cómo te cambia la vida en cuestión de días. Más que la vida, te cambian las preocupaciones, porque en realidad, tu vida, sigue siendo la misma. Algo en lo que hasta ayer no pensabas, hoy es lo único que te retumba en la cabeza. Como si ahí dentro hubiese un taladro. Un puto taladro que no te deja dormir. Ni pensar en otra cosa. Hay un día, ya verás. Un día que es la hostia... Ese día todo es bueno. Ves a la gente que quieres ver, comes la comida que más te gusta y todo lo que te pasa ese día, es todo lo que tú quieres que te pase. Princesas No se me ocurre mejor manera de escribir el último post del año que agradeciendo todos los mensajes que he recibido estos días, los crismas de navidad, las postales de cumpleaños, los mensajes en el blog, los sms... gracias por todo. Por hacerme sentir querida. Por contribuir a mi estúpida felicidad... Mi cumpleaños, estupendamente. Lo empecé en la piltra con Diego y lo terminé cenando con las personas que más quiero del mundo entero. Sólo faltaba Mirthell que tenía cena de curro. Muchos regalos, muchas llamadas y muchos besos... Días de vacaciones que pasan volando entre compras de última hora, cafés y siestas. Tardes que pasan antes de que me de cuenta buscando una cafetería chula dónde haya sitio. Desayunar fuera, comer fuera, y cenar fuera. Arrasar con los restos de mi nevera y llevarlos a ASA el día de navidad porque no tenemos nada para cenar. Pensar en qué regalos comprar, echar cuentas, echarme las manos a la cabeza y seguir comprando. Pensar en lo poco que me queda para volver a trabajar, ponerme de los nervios... recordarme a mí misma que me gusta mi trabajo y que no debo quejarme. Sonreír aliviada al mirar el calendario y ver que el lunes siete es festivo. Sonreír con nostalgia porque se termina otro año. Un buen año. Feliz 2008 a todos. Hay personas que parecen tener siempre un "motivo" para comportarse como auténticos gilipollas. Que si no pasó la segunda fase de una oposición, que si lleva cinco años en el mismo curro de mierda, que si le acaba de dejar su pareja, que si se le muere un familiar, que si mierda para ellos. Las primeras veces tú mismo les justificas "bah! no se lo voy a tener en cuenta porque acaba de salirle la nota suspensa de las oposiciones" "bah! no se lo voy a atener en cuenta porque lleva dos meses en crisis con su pareja y seguramente lo estará pasando mal" "bah! no se lo voy a tener en cuenta porque lleva estancado cinco años y no ve la luz por ningún sitio" Bah. ¿BAH? ¿hasta cuando? Estoy hasta los cojones de la gente para la que nunca es un buen momento. Hasta los cojones de la gente que nunca atraviesa etapas de calma en las que tratar bien al prójimo y ser un poco más condescendientes con los deseos y las decisiones ajenas. Hasta los mismísimos cojones de los ególatras que jamás se paran a pensar cómo nos pueden afectar a los demás sus bufonazos. Haces un esfuerzo en ir a hablar con esa persona que sabes que lo está pasando mal y te responde con un bufido. Intentas calmarte, respirar hondo y no mandarla a tomar por el culo, al fin y al cabo "está pasando por un mal momento". Pero luego, cuando te es imposible dejar de pensar en el bufido, empiezas a pensar en aquella otra vez que te hizo lo mismo porque "le había dejado su pareja" y en aquella otra que le fuiste a buscar a la salida del trabajo para que se despejase un poco porque se le había muerto alguien y te contestó airadamente; y sigues pensando.... y pensando... y llegas a la conclusión de que hay gente que siempre parece tener un motivo para comportarse como una gilipollas. Son gilipollas. Estoy de cortocircuito. Me explico.... hace días, no sabría precisar si son cinco o seis se me debió cruzar algún cable que no logro identificar y desde entonces... estoy cortocircuitada. Cara seria, mala hostia, poca paciencia, hostilidad, poca tolerancia a las gracias-sin gracia. Malhumorada, susceptible, airada, irritable, resentida... Irascible... Me cuesta sonreír, me cuesta centrarme en conversaciones que me importan una mierda y en las que me importan también; me cuesta ser agradable y simpática. Lo más sangrante de todo es que no encuentro el cable chungo. Varias ideas y varios nombres de persona me rondan la cabeza, pero ninguna despunta sobre las demás... Seguiré informando... Me pasa Merrick esta especie de meme. Le digo que me va a costar trabajo encontrar ocho cosas sobre mí que se puedan contar y no haya contado aún. Me anima a hacerlo igualmente. Allá voy. 1. Decidí crearme un blog porque mi amiga Carmen tenía uno y yo, culo veo, culo quiero. Le puse "La otra Cara de Barbie" por un artículo de Lucía Etxebarría que había leído y me había gustado. El estilismo hortera al que tantas referencias hace Steloide fue fruto de la inexperiencia y la vagancia. Pienso en cambiarlo tres veces al mes pero me pongo a mirar plantillas, a combinar colores y elegir formatos... y me da tal pereza que lo dejo como está. Se admiten sugerencias. 2. Aunque ya no me guste salir de fiesta, echo increiblemente de menos el tiempo en que me gustaba. Echo de menos la época en que salía viernes y sábado hasta las tantas, la época de desayunar con quien cuadrase en la cafetería que estuviese abierta. Echo de menos la ilusión de ponerme guapa para salir; el ir a un bar y luego a otro y ver a un montón de gente conocida. Las risas, el pasteleo, los raros, los guapos... ¿Se puede echar de menos algo que ahora no quieres ni regalao?. Es raro... aunque ahora me guste más, quizás lo que eche de menos sea como era yo entonces. Si alguien me entiende, que me lo explique. 3. Me gusta mi trabajo. Quizás sea de las pocas personas que conozco que puede decir esto. Me gusta lo que hago. Aunque a veces salga quemadísima de allí, aunque a veces me apetezca mandar a todo el mundo a tomar por el saco; aunque me desquicien ciertas personas con quienes tengo que lidiar a diário; aunque cambiaría cosas... a pesar de todo, me gusta mi trabajo. Me gustan muchas de las personas con quienes tengo que relacionarme a diário. Me gusta mi horario. Me gusta mi puesto, me gusta mi cargo. No me aterran los domingos. 4. Cada vez estoy más a gusto conmigo misma. Cada vez me gusta más vivir aquí dentro de mi cuerpo. Con mi mente, mi corazón y todas sus movidas. Aunque haya algunas cosillas que cambiaría y aunque a veces llore desquiciada "porque no quiero ser así", en el fondo, me gusta bastante como he ido evolucionando. 5. Cada vez soy más intransigente con las cosas que no me gustan. Puede que antes odiase diez cosas y pudiese pasarlas por alto de vez en cuando. Ahora solamente odio cinco pero no les paso ni una. 6. Soy incapaz de ahorrar. Cuando curraba en el mierdafur ganaba menos de la mitad de lo que gano ahora. Ya tenía coche, ya pagaba garaje y además hacía un curso de quiromasaje que me costaba 100 euros al mes. Ahora sigo teniendo coche, sigo pagando garaje, estoy estudiando un módulo de Secretariado que me cuesta 90 euros al mes.... me pago el psicólogo (más bien me pagaba, que ya me ha dado el alta!!!), me pago las lentillas, me pago las gafas, me pago las cremas y el maquillaje, la peluquería, la depilación, las cenorras fuera de casa, las comidas fuera de los fines de semana, las sidras, los vinos, los cafés, cosillas para el ASA... Si me paro a pensar, hace tiempo que no me compro nada de ropa, hace tiempo que no entro en el kiosko a por provisiones de gominolas, no me compro revistas, no juego a la lotería ni me compro cupones (rascas si, son mi perdición)... ¿en qué cojones se me va la pasta?. 7. Nunca he ido a un concierto. Y en este punto no me extiendo porque habla por sí sólo. 8. Nunca me ha servido para nada el curso aquel de quiromasaje que me costaba 100 euros al mes. Salvando a Medea en la mesa de la cocina, boca abajo y con las piernas colgando hacía arriba, nunca le he dado a nadie un masaje, ni tengo intención de hacerlo. Es cansado, aburrido, y hay que hacer demasiada fuerza. Recordad que participo en el concurso de "Un año en Un post" , así que... pensad en la super sopresa que le daría a Diego diciéndole que me lo llevo a nueva york, y votadme ;-). En el post de abajo. "Si aceptamos todo lo que hay de malo en nosotros y, aún así, creemos que merecemos una vida alegre y feliz, entonces estaremos abriendo una enorme ventana para que al amor entre. Poco a poco, los defectos desaparecerán por sí mismos, porque el que es feliz sólo puede mirar el mundo con amor, esta fuerza que regenera todo lo que existe en el universo." P. Coelho. Las valquirias A mi diciembre me gusta porque entra el invierno. Porque es mi cumpleaños. Porque hay muchos días de fiesta y además tengo una semana de vacaciones. Porque hace frío. Porque sigue haciéndose de noche pronto. Porque recibo postales de navidad. Porque escribo postales de navidad a la gente que me importa muchomuchomucho. Porque me llegan sms de personas que no espero y me hacen sonreír. Porque diciembre siempre me pone un poco melancólica. Porque Mede tiene vacaciones. Porque entre brindar con unos y brindar con otros, se come y se cena muchos días fuera de casa. Porque suena bonito. Diciembre. Me pasa Luna Lunera este meme y no se me ocurre mejor forma de actualizar. 1. Edad: 27, el 27 de diciembre cumplo 28, espero felicitaciones ;-) 2. Día de la semana: si digo que me da igual ¿alguien me creería? Más o menos me da igual, hombre, los viernes me gustan porque suelo irme a casa de Diego y tengo dos días completos por delante para hacer nada. 3. Mes: diciembre, porque recibo mogollón de regalos. Julio porque si y octubre porque los días empiezan a hacerse más cortos. 4. Algo que no soportes de una persona: que sea una trepa. O la prepotencia, el egocentrismo, la falta de coherencia… 5. Si quieres ligarte a alguien ¿Cómo lo haces?: a ti te lo voy a contar… 6. ¿Te gusta conducir?: si aunque a veces paso miedo, me acojono y digo “Vero que suelto el volante y me bajo ¿ehh?”. 7. Algo que eches de menos: La inocencia y la ilusión con que en el pasado afrontaba ciertas cosas. Ahora, afronto otras igual, pero no aquellas…. 8. Tres cosas que te gustan de ti: - Que le doy mil vueltas a todo y soy muy introspectiva - La ilusión de niña que conservo para muchas cosas - Las relaciones que tengo ahora mismo con la gente que me rodea. (Alguna cambiaría, pero en general, no me quejo) 9. Tres cosas que no te gustan de ti: - Que le doy mil vueltas a todo y soy muy introspectiva - Lo obsesiva que me vuelvo a veces - Encabronarme a menudo por cosas o personas, a las que no debería conceder tanta importancia. 10. Tres cosas que te den miedo - Que se muera alguien más que quiero - La inestabilidad y no tenerlo todo bajo control (imagínate lo chungo que lo tengo con esto último) - Los perros. 11. Tres cosas que lleves puestas ahora - Las gafas - Un anillo que me regaló Diego - Un pendiente que me está haciendo daño. (Yaaaa, lo quito ahora) 12. Tres cosas sin las que podrías vivir cada día Cosas ¿verdad? ¿no personas? Pues ahí van… - Lentillas - Café - Clinex, los que tengáis alergia me entenderéis… 13.Tres de tus cantantes o grupos preferidos ahora. Marea, la Fuga y Sabina. 14.Tres canciones favoritas en este momento. - Para que tú no llores (Antonio Carmona y Alejandro Sanz) - Te echaré de menos (Los pirtas) - No quiero ser un poeta (Marea) 15.Tres cosas que quieras en una relación - Lealtad - Amor/pasión - Ilusión 16. Dos verdades y una mentira - Soy tan feliz, que estoy acojonada - Me muero de ganas de que llegue el sábado para salir de fiesta - Me da morbo Zp 17. Tres cosas que te atraigan del sexo opuesto - La mandíbula marcada - Los ojos verdes - La barba de tres días 18. Tres cosas que no puedes hacer - Beber de una botella mientras camino - La voltereta hacía atrás, el pino, el puente y todas esas mamonadas de educación física tan poco útiles en la vida cotidiana. (Gracias a dios) - Callarme la boca cuando me tocan mucho los cojones, aunque sepa que me voy a meter en líos. 19. Tres de tus hobbies favoritos - Leer - Ver pelis - Tristemente, creo que no tengo más hobbies… 20. Tres cosas que estás deseando hacer ahora - Quitarme un pendiente que me está matando - Recibir un mail de Laura - Dar marcha atrás al tiempo y que vuelva a ser viernes. 21. Tres sitios donde te gustaría ir de vacaciones 22. Tres cosas que te gustaría hacer antes de morir - Decirle te quiero y lo importantes que han sido para mí a todas las personas que quiero y son importantes. - Ser feliz sin tener miedo - Sentirme totalmente orgullosa de mí misma. 23. Tres cosas que te hacen llorar ¿Sólo tres? Tendré que resumir. Jajaja, esta frase la dejo tal cual de Luna Lunera por razones obvias - Los momentos esos en los que pienso “justo ahora, estoy siendo feliz” - Pensar en el pasado y en lo bien que me lo pasé saliendo de fiesta - La impotencia 24. Tres cosas que te hacen sonreír - Despertarme por la noche y ver a Diego durmiendo a mi lado - Medea y Vero. Mis padres y Pau - Salir del trabajo con la sensación de que todo está en orden - Recordar cuando Miggi tiró picha-arriba a Marta y se le abrió el paragüas - Ir al mavi´s con Medea y Vero y recordar a J y a su loro. - Manila la valiente. Pd. Todo va bien :-) Espero impaciente a que salga de currar y cogemos el coche para venir a Gijón. Qué mierda, sales tarde y para encima hay caravana. Pues quería pasar por casa a coger el cargador. Ni de coña que mi padre ya nos está esperando. Le dejo en la esquina y voy al garage a guardar el PrinMovil. Hola N. Llegamos al aeropuerto y con sólo ver la cola de facturación ya me dan mareos. Verás como no nos dé tiempo a comer. Que si, cansina, ¿qué quieres?. Esto no es un sandwich vegetal, es una mierda. Pito al pasar por el control y me cachean como en las pelis. Nos sentamos al fondo y el avión despega con un montón de sitios libres. Diego se duerme y yo cotilleo la conversación de los dos desconocidos (cualquiera lo diría!!) de delante. Despierta pequeño que ya llegamos. Qué bien que no tenemos que esperar por las maletas. Taxiii!!! Nos pierde por Getafe y damos una ruta turística que nos sale por casi diez euros. Para otra vez que nos deje dónde el lazo. Llamo al timbre y me abre una niña que no conozco de nada "ups, perdón me equivoqué". La puta niña que cierra la puerta sin decirme que ella sólo está de visita. Yo que le digo a Diego que nos colamos de chalet y Diego que me dice que vió a Medea asomada a la ventana. Medea que sale corriendo a abrirnos la puerta. A la hija del dueño, no la veo más. Le doy "les fabes" y el regalo mortal y salimos a tomar algo. Quedamos para cenar con Marta y Antonio, pero todavía falta mucho... ¿nos pedimos unas ali-oli?. Qué ricas. Quedé con Sergio a las diez, vamos yendo para ducharnos. Yo no me quiero duchar, ya me duché en casa. Qué gocha ¿no?. Vemos a Marta y a Antonio ya sentados en la mesa. Hola. Qué tal cuanto tiempo. Martaaa, tenía muchas ganas de verte. Y lo digo de verdad. Pedimos, tenemos camorra con una camarera gilipollas que no nos quiere llevar un plato para cada uno. Mira, os comeis eso y... Pon un plato ahí. Jajaja, no dejamos propina ¿ehhh?. Terminamos de cenar y vamos a una cervecería a tomar algo. ¿2.40 por un agua? nos llevamos la copa del beilis ¿ehhh? ¡qué ladrones!!. Conversación agradable y divertida. Me gusta ir a Getafe y estar con los amigos de Medea. Me siento muy a gusto con ellos, integrada, me caen taaan bien... Nos despedimos con la idea de volver a vernos pronto en el pueblo de Marta. Me hace ilusión que nos incluyan en sus planes. Dormimos como troncos, Diego en el suelo y yo en un colchón de puta madre. Jajaja, para compensar lo del año pasado. Me levanto e intento bajar a la cocina a por un trozo de tarta. Y digo intento, porque en dos ocasiones, habitantes desconocidos de la casa abortan mi misión. "Maldita bella durmiente, no puedo bajar a por tarta porque hay inquilinos pululando por ahí, levantaros ya". O algo así. Desayunamos tarta, nos duchamos y salimos. Podemos ir a un vegetariano. Guay, en Gijón, nunca fuimos ¿ehh?. Tardamos años en decidirnos y terminamos pidiendo dos mega platos degustación. Apenas probamos el segundo de lo llenos que estábamos. Qué rico. Tomamos un café después de patear lo que a mí se me antojaron kilómetros. Nos sacamos fotos en el kilómetro cero. Qué friki ¿no?, venga bah, que a mí me hace ilusión tenerla... Después de mil puertas y pasillos llegamos a casa de Arantza y Sergio. Qué bonita es, qué envidia de la sana. Saca una bandeja de patatitas, otra de gominolas, bebida. Así da gusto ir de visita. Vuelvo a abstraerme un rato y pienso en lo feliz que estoy siendo. Allí, en aquel momento. Con Diego, con Mede y con toda esa gente que me cae tan bien aunque no los conozca demasiado. Vuelvo a pensar en lo mucho que me gusta ir a Getafe y estar con los amigos de Medea. Se hace tarde y todos ellos curran al día siguiente. Nos vamos. Gracias por todo, tenéis una casa super chula. A ver si nos vemos pronto. Nos despedimos de Sergio que se va en bus. Me gusta este chico para Medea. Llegamos a casa, nos hacemos una tortilla y nos terminamos la tarta que había sobrado. Diego vuelve a dormir en el suelo y yo me arrebujo en el sofá. Nos despierta Medea al día siguiente cuando marcha a trabajar. Nos levantamos, nos arreglamos, le saco una foto a las Mayis, y cogemos el metro. Me da pena irme. Desayunamos con Medea y Patri y mientras ellas vuelven al curro, nosotros vamos camino de Colón a por el metro. No miro atrás porque me da pena. Un metro. Otro metro. Cola para facturar. Mierda Su, que vamos a perderlo. Vuelvo a pitar en el control. Llegamos corriendo a la puerta de embarque. Todo el mundo sentado. Retraso en el vuelo. 65 minutos de retraso. 55 minutos de vuelo. Sentimos comunicarle que hay niebla en avilés y que tendremos que aterrizar en Santander. Mecago en mi mala suerte. Bajamos en Santander y nos espera un alsa para traernos a Gijón. Seis horas más tarde de lo previsto llego a casa. Fin del viaje. Qué poco dura lo bueno... Octubre es el mes de la convicción, y Coelho lo empieza diciendo que los dos mayores errores de una estrategia son: actuar antes de tiempo y dejar pasar de largo la oportunidad. ¿Te acuerdas de un juego que se llamaba las Cinco del viernes ? Cada viernes, se proponían cinco preguntas y quien quería las respondía en su blog. A partir de hoy, en La otra cara de Barbie, encontrarás las seis del lunes, las tres del miércoles o las diecisiete del domingo, vete tú a saber... Consiste en que un día a la semana se escriba un post sólo con palabras sueltas. Sin frases, sin verbos, sin sentido si no quieres... Sólo palabras que en ese momento te digan algo. Convaleciente. Nerviosa. Irritada. Cansada. ¿Juegas? 1.- Si alguien te otorga el premio, escribe un post con los 5 blogs que te hacen pensar. Y ahora, la parte chunga..., mis nominaciones son para... (tranquilos nominados, que no os voy a pedir que sigais el ritual ;-p) 1. La mística oscura . No creo que tenga en su haber ni un sólo post ligero. Ni uno sólo banal o intrascendente... Me hace pensar siempre que la leo, hablo con ella o escucho sus podcast. Quizás sea porque la conozco y cuando leo algo me la imagino contándomelo y preguntándome luego qué me parece. Su visión de las cosas y su forma de contarlo, no creo que deje a nadie indiferente. Imposible no pensar cuando entras allí. 2. Ana . Siempre a cuestas con el amor y el desamor, con el curro y los amigos. Más o menos las mismas cosas que son prioritarias para mí, aunque con distinto enfoque. Tanto leerle sobre el amor ideal y sobre los desengaños, me hace pensar en si existe eso que busca, y siento decepcionarla, pero creo que no... Me gusta que no se canse de buscar, me gusta que se levante cada vez que caiga y me gusta que me haga pensar que haría yo si. 3. Alba . Porque me siento muy identificada con ella en muchas ocasiones es inevitable que todos y cada uno de sus post me hagan pensar. Cuando habla de musas que no están, cuando habla de demonios interiores, cuando habla de ese amor tan grande que siente que le llena el pecho, cuando habla de las lágrimas que no la dejan respirar. Su trabajo, esa vuelta a los estudios, los esfuerzos que hizo para conseguirlo... Todo lo que cuenta hace que sea capaz de ponerme en su lugar y pensar... 4. Cora . Además de pasármelo pipa con su sarcasmo y su ironía, de Cora me gustan mucho sus principios, sus ideas y su forma de defenderlas. Me hace pensar en las mías propias y en mis formas. Además, me gusta leer los conflictos que le surgen en el curro, las aventuras de sus años de universidad y la ya mítica relación que mantiene con la Pandilla Basura. 5. Virginia . Ella, junto con la propia Stela, son las dos personas que leo que más a menudo me hacen replantearme el tema de los estudios. Para los que se hayan perdido ese capítulo de mi vida, yo empecé Trabajo Social y lo dejé un año después porque ni me gustaba la carrera, ni me gustaba el trabajo que tendría que hacer después. No me he arrepentido nunca, pero a menudo, leyéndolas, pienso.... Y como sólo se puede nominar a cinco personas, aquí lo dejo para los que quieran aportar algo. Hoy se fue Medea, y estoy triste. Y sé que ella también lo está y me jode mucho no poder hacer nada para animarla. Para colmo, hoy volví a trabajar. Sólo fueron siete días sin ir, pero qué rápido se acostumbra uno a la buena vida. Y mira que me gusta mi trabajo y mira que me lo paso de puta madre.... Aún así, ayer estuve todo el día con una intranquilidad que ni te cuento. Con un nudo en el estómago y unas estúpidas ganas de llorar. Se fue Medea y volví al curro. Me la suda lo que diga el calendario, se acabó el verano. Se acabó salir a comer y cenar fuera la mayoría de los días. Se acabó el llegar a casa tarde con una peli del videoclub y llamar para que nos traigan una pizza "maquein". Se acabó quedar en casa de V. para ver pelis de miedo que más que miedo dan risa. Espanzurradas en el sofa atentas a lo que hacía el cura. Se acabaron las cañas en la terraza, y los tintos de verano que te cobran como "calimocho"; se acabaron las sangrías "de máquina de esas de granizado" con una miserable rodaja de limón. Se acabó lo de poner el despertador a las once porque quedamos para desayunar.... Mira que me gusta a mí el otoño ¿eh? pues este año, me da cosa que se termine el verano. Y eso que los veranos ya no son como antes, cuando todas estudiabamos y teníamos casi tres meses por delante para hacer lo que nos diese la gana. Se acabaron hace tiempo aquellos veranos de globos de agua y de playa. Y los echo de menos, aunque ahora odie con toda mi alma la arena. Se acabaron los veranos dónde se hacían cosas en pandilla. Hace mucho tiempo que se acabaron y a mí me entra la pena ahora. Justo cuando se acaba el segundo verano "de adultas". El segundo verano en el que la mayoría de nosotras trabaja y tiene veinte días miserables de vacas. Justo ahora que se acaba el primer verano en el que fuimos menos pandilla que nunca. Cada una con sus planes y sus cosas, si te viene bien, te unes... El primer verano en el que D. tuvo obligaciones y no pudo salir siete días a la semana como a él le gusta. El primer verano en que me dio pena que no saliese. Su primer verano de adulto. Y ahora que se termina, empiezan los planes para septiembre, para el otoño, para la nueva vida que comienza ahora... Porque ya dije alguna vez que para mí, lo de echar la vista atrás y hacer recuento de los éxitos o fracasos no se hace en navidad, si no en septiembre. Una mirada detenida del año, con la melancolía del verano que se muere y con la ilusión por un otoño lleno de cosas nuevas. Que tengas un buen día Mede :-) .... o al lugar dónde fuiste feliz no debieras tratar de volver. O al menos, no debieras tratar de volver para sentir lo mismo. Esperando encontrar lo mismo. Medea, Ana, Bea y yo. Nos medio perdimos para llegar porque se nos hizo de noche y llegamos más tarde de lo previsto porque por aquel camino tan oscuro y estrecho no me atrevía a pasar de los veinte kilómetros por hora. Llegamos a la caravana y subimos las mochilas. Nos cambiamos de ropa. ¿Vais a salir de princesas o de panchas? De panchas ¿no? yo traje estas botas que son el antiglamor en persona. De princesas of course. ¿Alguien tiene rimel? Si que es bonito, pero yo nunca me pinto los labios. Cogemos un taxi para llegar a llanes. ¿Ponemos bote?. Las medio perdí intentando encontrar una plaza llena de sidrerías que había visto cuando fui con Diego. Venga aquí mismo. ¿Qué pedimos? tras una larga deliberación cada una escoge una tapa. Es verdad que siempre comemos lo mismo. Decidimos que es hora de irnos cuando nos llevan la cuenta sin haberla pedido. Zona de bares. Treceañeros. Quinceañeros. Dieciochoañeros. Cuatro puretas. Jajaja. Bares de dos metros cuadrados con la música demasiado alta. Bares enormes llenos de feos y de raros. Si hay algo que no ha cambiado después de diez años, son los raros que hay... Un camarero que es igual que Paquirrín con una camiseta que pone que es un chico fácil. Un tío peinado como el rey león. Mustafá lo llamamos nosotras. Bruja avería, lo llamaba el grupo de tíos poco discretos que teníamos al lado. Una canción ridícula que a Medea la hacía morirse de risa. Tetas al aire, tetas al aire, tetas al aire... y una mamadita. Un tío que todavía se debe estar cagando en mis muertos del pisotón que le metí. Dos raros que se nos acercan intentando hacer amigas. Aahaaaa. Soy Nelson. Aahaaaa. Parada en la máquina para sacar gominolas. Nos apalancamos en un portal. Un grupo de "tineyers" se refiere a nosotras como "puretas". Ana se indigna cuando se entera de lo que quiere decir. Un bar petao. El Mustafá del otro bar. Un CaradeCulo con ganas de rucar. Yo muerta de risa imaginándome allí a Vero. Medea cagándose en mis muertos cuando le acerco "esos botones" a sus pies al aire. ¿Qué botones? ¿Sacarino? Aahaaa, ahora soy Nelson Sacarino. Aahaaa. Cierra el chiringo y vamos a la parada de taxis a por uno que nos devuelva al campig. Otra cosa que no ha cambiado en estos diez años son las colas que se forman en la parada cuando cierran los bares. Decidimos ir a pata para pillar uno por el camino, y después de que un cabrón pasase de largo sin mirarnos, pillamos uno libre. Llegamos a la caravana y se pone a diluviar. Diez minutos de puesta en común y Ana se mete en la cama. Una hora después hago lo propio. Cada vez que me despierto oigo a Medea y Bea hablar de tíos, se sexo y de la vida en general. Casi tres horas después se meten en la cama. Lo último que veo antes de dormirme es el culo de Medea. A Medea haciendo malabares con el culo al aire para sacarle una foto a Ana durmiendo. Cuatro horas después suena el despertador. Nos vestimos, dejamos la caravana como la encontramos y nos vamos a Llanes a comer. El alsa de Ana sale a las siete. Venga, llorar un poco ¿eh? ;-). Aloja Ana, nos vemos en octubre. Dejo a Mede en casa, luego a Bea y por fin llego a la mía. Hace años, y digo años siendo completamente consciente de lo sosa que me volví, que no llegaba a casa a las siete de la mañana. Y más años todavía que no me daban las nueve oyendo a Mede decir que los hombres de cuarenta años quizás busquen formar una familia y que ella no se liaría con un hombre divorciado... No era lo que me esperaba. Como dice Sabina, al lugar dónde has sido feliz no debieras tratar de volver. De todas formas, me lo pasé bien. Dormí poco, comí mucho, me reí mucho, conocí a Nelson Sacarino.... Seis horas de trabajo, media hora de camino (a pata para más inri) y cuatro horas y media de excell y.... podré ir de rebajas o echarme a dormir hasta mañana por la mañana o dejar que me de el sol, que el muy cabrón, en gijón, se dejó ver ayer por primera vez en todo lo que llevamos de Nunca pensé que me alegraría tanto de que fuese viernes Buen finde Se me presenta la semana complicada: de diez a cuatro, trabajo y de cuatro y media a ocho y media, curso. Además es la última semana de Diego de vacaciones y me gustaría poder quedar algo con él... ¿Por qué hay semanas que no tienes nada que hacer y otras que se te junta todo? Nunca pensé que nueve años después de besarte por primera vez fuese a estar más enamorada de ti que nunca. Te quiero Diego He empezado mi semana de vacaciones tomándome una cerveza en una terraza al sol mientras anotaba las cosas que me faltaban por comprar. Mañana, granada me espera, en concreto este hotel tan chulo. Nos vemos a la vuelta... ...de que a veces la vida es como el pacman y vale más seguir nuestro camino que ir por la pantalla huyendo de fantasmas que no nos persiguen.... "El camino hasta la cima de la montaña es siempre más largo de lo que imaginas. No te engañes, llegará el momento en que lo que parecía cercano estará todavía muy lejos" Para Coelho es el mes de las tribulaciones, ¿para tí? Aunque nadie me las haya pedido todavía siento la necesidad de explicar por qué hace tanto que no escribo. Todo empezó un día que blogia no me dejaba entrar en la zona de la administración. Y un día tras otro.... Por las mañanas podía escribir y leer vuestros comentarios pero a partir de cierta hora de la tarde, me daba mil vueltas y luego me decía que nones. Eso por un lado. Por otro... que soy feliz. Que estoy tan bien y tan a gusto conmigo misma que no estoy inspirada para escribir. Ya sabeis que a mi lo que me inspira es el desamor, la tristeza y las negruras. Sigo teniendo alguna, pero tan monotemática que no quiero darle más importancia de la que tiene hablando de ella constantemente. Y si tengo que ser sincera, poco más. No me apetece escribir :-) Los primeros días me generaba ansiedad tener el blog sin actualizar. Lo tenía como una obligación más. Me sentaba delante de la página de word y me salían cosas tan forzadas que me daba vergüenza subirlas. Lo dejaba para otro día. Para otro, para otro más... y llegó el día en que ni remordimientos, ni ansiedad ni hostias. Asi que nada, esto no es un adios ¡ni mucho menos!, solo me estoy dedicando algo más de tiempo para mí :-) Y mientras me vuelvan las ganas de escribir o hasta que me canse, aquí se pueden leer post que he ido subiendo durante estos casi tres años. Nos vemos ;-) Una vez le pedí a alguien que me crease millones de pompas de jabón para envolver mis recuerdos más preciados y conservarlos siempre flotando por la habitación. Llenar sus pompas de sonrisas regaladas, de abrazos que nunca di y de besos que todavía me retumban. Me contestó que físicamente era imposible, pero que desde el punto de vista más filosófico mi petición tenía sentido y solución. Me remitió al tiempo, y me confirmó eso de que nuestra mente tiende a eliminar los pensamientos funestos y a embellecer los más hermosos recuerdos de nuestra vida. Me contó que se debía a la poda natural que nuestro cerebro realiza sobre aquello que carece de importancia; que la mente se queda con lo que merece la pena, eliminando el resto… “y cada uno de esos recuerdos, a su manera, es una pequeña pompa de jabón como la que me pide que le fabrique” Paulo coelho que al final nos vamos a granada como estaba previsto. Y que ya tengo las entradas para la alhambra. Disfrutad del puente los afortunados que lo tengais ;-) ¿Nos hacemos adultos cuando, entre otras muchas cosas, empezamos a comprender que cada una de nuestras acciones trae consigo una consecuencia? ¿Cuando comprendemos y aceptamos que cada cosa que hagamos, irremediablemente dará lugar a otra y así hasta el infinito? ¿Cuando asumimos que si hacemos esto hoy, quizás mañana nos tengamos que enfrentar a aquello? No es que quiera escribir una tesis sobre el hecho de hacerse adulto, pero ultimamente le he estado dando vueltas en la cabeza. Antes no solía pensar demasiado en las consecuencias de las cosas y luego venían las lamentaciones (o las sorpresas agradables ¿ehh? que no todo es malo); y si en un momento determinado tenía ganas de gritar, gritaba y después ya vería. Ahora de vez en cuando también pienso en las consecuencias y las valoro. Y pienso que si hoy te grito, mañana quizás me pedirás explicaciones. ... Después de mucho mirar y mucho dudar sobre dónde nos apetecía más ir ¡¡ya tenemos reservadas las vacaciones!! Me voy unos días con Diego a Granada, en el mes de junio que es el único mes en que él tiene vacaciones. En principio nos vamos el martes días trece y volvemos a gijón el sábado por la noche. Hemos sacado por un lado los billetes de avión y por otro el hotel y nos ha salido tirado de precio. ¿Habéis estado alguna vez allí? ¿alguna sugerencia sobre cosas que ver o sitios chulos para comer? Ainsss, no hago más que mirar la página del hotel e imaginarme espanzurrada al sol en una de las tumbonas de la piscina… tomándome un coctel de colores en el chiringuito… Definitivamente, tengo muchas ganas de irme. No dejará de ser una tontería, pero hoy 20 de abril me he despertado tarareando la cancioncilla y pensando que sería precioso recibir algún día, uno cualquiera, una carta así. O parecida... A pesar de la música alegre, a mí esta canción me hace llorar. De alegría y de tristeza. De tristeza por lo que nunca tuve y de alegría porque me reconforta saber que hay más personas que luchan por sus sueños. Aunque en el camino se dejen cosas que querían con locura. 20 de abril del 90, hola chata ¿como estás? ¿te sorprende que te escriba? tanto tiempo es normal. Pues es que estaba aquí solo, me había puesto a recordar, me entró la melancolía y te tenía que hablar. ¿Recuerdas aquella noche en la cabaña del Turmo? Las risas que nos hacíamos antes todos juntos. Hoy no queda casi nadie de los de antes y los que hay han cambiado. Bueno pues ya me despido, si te mola me contestas, espero que mis palabras, desordenen tu conciencia. Pues nada chica, lo dicho, hasta pronto si nos vemos, yo sigo con mis canciones, y tú sigue con tus sueños. Celtas Cortos. Hay coches que huelen a “aqua”, otros a “pacific air” y los hay que huelen a “brisa marina”. Las posibilidades de ambipur son infinitas… Hay coches que huelen a tabaco por mucho ambientador “anti tabaco” que usen, otros que huelen como la ropa que lleva mucho tiempo en el armario y otros que huelen, simplemente a limpio. El mío, original dónde los haya, huele a ajo. Hace años, una compañera de carrefour me dijo que los ajos te protegían en caso de accidente; que alguien los tenía que robar y regalártelos y que luego se colocaban en una bolsita en algún lugar del coche. No fue difícil robarlos de la frutería. Me los regaló y yo los metí en una bolsita de plástico pequeña. Los bajé al coche, los metí en el maletero…. y me olvidé de ellos. Un buen día, después de pasar toda la tarde al sol en algún merendero, cogí el coche para volver a casa y nada más entrar, un penetrante olor a ajo casi me tumba. Primero me entró la risa, pero luego… ni puta gracia tener que meterme allí dentro. Por lo visto, al coche le dio demasiado el sol y los ajos “se frieron”. Me acerqué al maletero y la bolsa estaba ardiendo, pero por alguna extraña razón, en vez de tirarla, la volví a dejar donde estaba. Lo mejor era la cara de éstas. Que si qué tufo, que si baja la ventanilla, que si aquí no se puede respirar… Ingenua de mí, creí que el olor se iría… Dejaba las cuatro ventanillas bajadas (y el coche a la sombra, of course) cada vez que íbamos a algún merendero y nos quedábamos cerca del coche; compré un ambipur de esos de “fresh nosequé”; llegué incluso a vaporizarlo con la típica colonia de fresa del ifrocher, pero ni por esas… El olor a ajo, sigue ahí. Y cada vez que al coche le da el sol un poco más de la cuenta, a mí ya me entra la risa pensando en volver a montar en él. Sobretodo cuando voy con gente, y les veo por el retrovisor mover la nariz y mirar disimuladamente alrededor… Qué bien huele ¿eh? Teniendo en cuenta que entro a currar a las nueve y que aún estoy sin duchar... Teniendo en cuenta que a las dos y media de la mañana me desperté y que seguía mirando el reloj a las 03.41... Teniendo en cuenta que no tengo ningún post preparado... A lo único que entro hoy aquí es a desearle FELICIDADES a COVI, y a mandaros un beso a todos. Esta semana se me presenta complicada porque el viernes me piro con Diego a una casa rural/spa, y tengo bastantes cosas que hacer antes, pero intentaré ponerme cuanto antes al día, para que no se me acumulen demasiadas cosas :-) Hace años que tengo pegado este texto en un folio contra la pared. Hace tiempo que no lo leo, pero antes lo leía cada noche como quien lee la biblia y al terminar, me sentía tan liberada como a quien le dan la absolución. Me llegó por mail hace mucho tiempo, no sé quien es su autor ni quién me lo envió, pero me gusta el mensaje, así que... Nos alivia pensar que nuestros hijos vivirán durante toda nuestra vida, que los amigos estarán a nuestro lado hasta el final… que todos los embarazos llegarán a término, que todos los bebés nacerán sanos, y vivirán por muchos años.... Cada segundo puede ser una eternidad… de hecho, la Eternidad, no es más que una sucesión de instantes… Para Coelho, abril es el mes de"aceptar el riesgo": exiten momentos en los que todavía es necesario correr riesgos, dar pasos insensatos. Y a mí, por primera vez en muchos años no me evoca a Sabina preguntándose quién coño le ha robado el mes de abril, melancólico..., sino que tarareo sin querer la cancioncilla esa de Alejandro Sanz "y cuando llega el mes de abril, y cuando quiero ir al desiertoooo" tan llena de energia y de esperanza.... El sufijo “pre” sugiere anterioridad en el espacio o en el tiempo. Pre-mamá, antes de ser mamá; pre-mentrual, antes de tener la menstruación; pre-acuerdo, antes de un acuerdo. Y así hasta el infinito… Ocupación es la acción y el resultado de ocupar u ocuparse. Por tanto la PREOCUPACION ¿es algo así como ocuparse de algo antes de tiempo?¿ocupar la mente con cosas que quizás nunca sucedan? Una palabra, un gesto, una situación… cualquier nimiedad puede provocar el “clic”, pero lejos de ser algo banal, ese pequeño chasquido interior encierra todas las cosas que para nosotros son importantes en relación con esa persona. Sentimientos de lealtad, de fidelidad, de gratitud, de protección, de valoración… infinitos… Es como cuando en una relación se termina el amor. Se acaba, y aunque te joda mucho hacerle daño a la otra persona, y aunque desearías con todas tus fuerzas que las cosas fuesen como antes, hay algo dentro que te dice que es imposible. Podrán ser de otra forma, pero una vez que llegas a ese punto de “no retorno” nunca vuelven a ser como antes. Hay personas que aguantan mucho, que no oyen ese “clic” en su vida, y otras cuya existencia es una sucesión de chasquidos internos. Creo que para mí el clic tiene que ver con la ilusión y las expectativas. Con la confianza. Una vez que la ilusión se rompe, no hay dios que la recomponga. La ilusión un poco es como la confianza, que se tarda un montón en construir y un segundo en mandar a tomar por el culo. Cuando te desilusionas no hay nada que hacer. No es un berrinche de patio de colegio en plan “pues ahora me enfado y no te ajunto”, es algo más denso, mucho más profundo, mucho más importante… Es algo contra lo que no se puede luchar. Como cuando se te acaba el amor. Fue tan bonito mientras duró…. Una decepción no se arregla con un “lo siento” y no hay excusas válidas porque la decepción es un sentimiento que afecta al alma y no al cerebro. Cuestión de sentimientos. No raciocinio. Lo siento. Fue tan bonito mientras duró… Estiramientos para las piernas, contracciones para los gluteos, ¿existirán reconstructores para los clicks del alma? Desde hace más o menos una semana hago el mismo ritual cansino dos veces al día. Cuando me levanto, estiro el nórdico y pongo sobre él la tonelada de ropa, los mil papeles y un montón de pijadas varias que hay por el suelo, y por la noche, tiro la tonelada de ropa, los miles de papeles y los cientos de pijadas varias al suelo para poder dormir. La otra noche me levanté al baño de madrugada y se me enganchó un pie con la correa de un bolso. Casi me dejo los dientes en el borde de la cama, pero afortunadamente sólo se rompió la correa... Esta mañana tuve que ponerme vaqueros porque no encontraba una de las dos medias que andaba buscando, y ayer descubrí con sorpresa que si pisas una mandarina con el tacón de la bota, el resultado es practicamente el mismo que si le pasase por encima un camión. Cinco minutos perdidos en ir a buscar la bayeta y limpiar el desaguisado. Mi madre dice que sería más práctico que perdiese una hora y lo recogiese todo, pero me da tanta pereza, que ya he vuelto a tirarlo todo al suelo. Total, seguro que mañana sigue ahí... Realmente no tengo tantas cosas que hacer como para no tener tiempo a nada, y sin embargo, esta semana se me ha pasado tan rápido que el neceser que me llevé de viaje sigue aquí encima medio lleno; si aguanto un poco más, quizás no tenga que volver a hacerlo cuando en abril me vaya de finde con Diego. Quien no se consuela es porque no quiere. Lo primero es fijarse el objetivo, pero lo segundo y más importante es mover los hilos para conseguirlo. Con soñar no basta, te lo digo yo que a veces me lo he currado y se nota la diferencia… Me muero de envida cada vez que leo a Rafa, pero tengo que reconocer que él se lo ha trabajado muchísimo y yo no. A mí todo me da vergüenza, todo me aburre, todo lo pospongo y todo se queda por tiempo indefinido en la lista de “cosas que hacer sin falta”. Hasta que un buen día, después de muchos meses, me pongo en serio, y actualizo el currículum por ejemplo. Jaja, y me quedo tan ancha ¿ehh? ya dejaré para otro día lo de seleccionar las librerías dónde quiero echarlo. Y para otro más, lo de ir a llevarlo. Así se me pasa la vida. Y lo gracioso es que cada cierto tiempo, cuando tengo esas crisis existenciales tan mías pienso “venga tía, de hoy no pasa. Vas a llegar a casa, coger un montón de currículums y salir a darte una vuelta para ver dónde te interesaría dejarlos”. Lástima que a mí las buenas intenciones me duren tan poco. Por todos es sabido mi sueño de trabajar para un periódico o publicación. Nada importante, con una columnita semanal o mensual y cien euros que me redondeen un poco mi sueldo actual ya me doy con un canto en los dientes. Pues bien, ¿sabéis cuanto tiempo llevo preparando una carpeta con textos de muestra para solicitar una oportunidad? Ni me acuerdo. O sea, que hace demasiado. Podría poner otro millón de ejemplos, algunos más triviales que otros…. Hace tiempo quería volver a entrar en una talla 38 y en lugar de cuidar la dieta o hacer ejercicio, juraba frente a una bolsa de gominolas que mañana “me ponía en plan”. Y así todo…. Sé que no cambiaré después de escribir esto, pero al menos cada vez que lo lea tendré remordimientos. Y por todos es sabido (eso espero ¡vamos!) que los remordimientos son una de las principales fuente de estímulos…. (Después de un mes sin sonido y sin demasiadas ganas de seguir intentando arreglarlo por mi cuenta, esta tarde he llevado el ordenador a la tienda. Espero que no tarden mucho, de momento, aquí va el post de mañana) Mañana, en cuanto salga de currar, me piro con Diego :-) Febrero es el mes del valor, al menos en la agenda de Coelho. "Valor no significa ausencia de temor, sino la capacidad de no dejarse paralizar por el miedo" Y esta frase suya, me recuerda mucho a una de esas ¿poesías?¿dedicatorias? que se escribían antes en las carpetas. "Valiente no es el que teme a nada, si no el que temiéndolo, se enfrenta a ello". O algo así vamos... Aprovechando que mañana trabajo en horario de tarde, me voy al apartamento azul, os veo el martes. No me da tiempo a actualizar, tengo que ir a renovarme el dni. Eso si, en breve... febrero para Coelho, eufemismos políticamente correctos y el miedo a la felicidad. ¡¡Que tengais un buen día!! Tengo un secreto. Un secreto que no puedo contarle a nadie. Uno de esos grandes que te apetece gritar a los cuatro vientos o por lo menos, poder cotillearlo con un par de personas. No es un secreto que alguien me haya confiado, es un secreto mío. Y no, no estoy embarazada, ni me ha tocado la lotería, ni Diego me ha pedido que me case con él, ni he descubierto que soy adoptada ni ninguna de las cosas que seguramente se os estarán pasando por la cabeza. Es una tontería. Una pequeña anécdota que me gustaría poder comentar pero no puedo. ¿Qué porqué? Pues probablemente porque tendría que dar demasiadas explicaciones. Empezar a contar la historia desde el principio, y los principios de las historias largas suelen ser aburridísimos de contar. Sin el principio no se entiende el final. Y menos aún se entendería por qué lo considero un secreto. Quizás lo cuente en otro momento, así como de pasada, quitándole importancia al asunto. Quizás nadie se plantee nada, nadie haga preguntas y entonces, no será necesario contar la historia desde el principio. En realidad es un tema del que no me gusta hablar, del principio digo, de cómo empezó todo. Hasta que uno no tiene un secreto, no sabe realmente lo jodido que es no contarlo. Saber algo y no poder compartirlo. Sentir algo y no poder expresarlo. A veces tengo miedo de meter la pata y que se me escape algo. Una frase que me obligue a dar explicaciones… De pequeña tenía un montón de secretos, secretos del corazón la inmensa mayoría. Que si a Rita le gustaba Rito, que si Pepe y Pepa se habían dado la mano, que si Cruz le iba a escribir una carta de amor a Raya… Grandes secretos que me habían sido confiados tras la promesa de no desvelarlos jamás. ¿Me lo juras? ¿Por dios? ¿Qué te mueras si lo cuentas? A medida que crecemos, muchos de esos secretos se nos olvidan. Otros no. ¿Quién o se acuerda de la primera vez que un niño le confesó “en secreto” que estaba enamorado de ella y que quería ser su novio? Me acabo de acordar de un día en quinto de EGB cuando Medea me confesó una cosa graciosísima. Oli. Qué ataque de risa me dio en la esquina de la calle. A mí, Bonilla. (¿Te acuerdas del supergrito aquella vez que lo vimos por la calle y de la cara de Beatrizona?) Con el tiempo cada vez considero secreto menos cosas. De hecho, hace tiempo que no tenía uno propio, por eso no me acordaba de lo jodido que es no contarlo. Sshhh (La fotografía se titula I wait y es de Julia Margaret Cameron) Hace poco prometí que este año, no daría mucho la brasa para que me votaseis en el concurso de 20 minutos, pero viendo lo rematadamente mal que voy y lo mucho que me apetece que me paguen por escribir en algún sitio...., repetiré este post con frecuencia ;-) La idea es que, en los comentarios, todos aquellos que tengais un blog y esteis inscritos en el concurso, dejeis un enlace directo a la página de las votaciones y pongais la categoría en la que quereis que os vote. Así, cuando haga la ronda de votaciones, os tendré a todos en el mismo sitio, y de paso la gente que me lee podrá hacer lo mismo. Yo quiero que me voteis en la categoría de mejor blog personal, y mi amiga, en mejor blog erótico, ¿que por qué? ¿tú has visto el banner que se ha hecho? ¿Y a tí? ¿en qué categoría prefieres? Al final el viernes ni cenita, ni cine ni hostias. Treinta y ocho grados de temperatura, dolor muscular, pesadez de extremidades, dolor de cabeza, sudor, frío, calor, mocos… Todo el fin de semana sudando la gripe en la cama y hoy otra vez a trabajar. Sigue sin terminar el post sobre los secretos y sigue sin empezar el post para las votaciones de veinte minutos. Eso si, mi peinado vuelve a ser el mismo ;-) Un sms. Dos frases. Seis palabras. Me pongo roja. Creo que con demasiada frecuencia. Se me llena el pecho de algo que no se definir. Se me llenan por completo los pulmones de oxígeno. Sonrío. Ultimamente creo que también sonrío con demasiada frecuencia. Un importante número de veces, por el mismo tema. Un sms de vuelta. Dos frases. Diecinueve palabras y un emoticón sonriente. Nunca se me ha dado bien ser escueta. ¿No es una maravilla cuando un mensaje que no te esperas te alegra la mañana y te llena de ilusión? Si quieres votar, puedes hacerlo aqui Los sábados por la mañana, me despierto en una cama demasiado grande para una persona sola, y mientras busco a tientas las gafas en una habitación que no es la mía me voy haciendo consciente de dónde estoy. Todas las mañanas me pasa lo mismo. Voy al baño mientras se calienta la leche, y un día más me arrepiento de no haber llevado la cafetera. Las mañanas no son lo mismo sin el olor del café inundándolo todo y sin ese sabor amargo bajándote por la garganta. Diego desayuna colacao. Con cereales o no se qué hostias, para más inri. Me preparo un par de tostadas en una sartén (tampoco hay tostadora) y me voy con todo a la mesa del salón. Enciendo la tele y mecagontó cuando me acuerdo de que tampoco hay telecable. Cinco míseros canales dónde escoger. Dibujos (cutres como ellos solos, nada de pitufos ni de osos gummis), reportaje (premio al que adivine el canal), club-megatrix, serie (cutre, nada de house o sexo en nueva York) y repetición de operación triunfo. Si no está hablando Risto, cambio de canal. Me hace gracia cómo dice lo que dice y me da morbo, así que si está hablando, ahí me quedo. Las tostadas cojonudas y el colacao deficiente. Me tienta un bombón que hay encima del mueble, pero pienso en mí, enfundada en los vaqueros que tengo encima del armario y se me quitan las tentaciones. Cambio de canal cuando Risto termina de nominar y pongo los dibujos. Pienso con nostalgia en aquellos ositos de colores que fabricaban zumo de gomibaya y en aquella estúpida coneja con un collar en la oreja de la alcea del Arce. Diana creo que se llamaba. Cómo me gustaban los pitufos… Pitufina era taaan guapa. Y los esnorkels, ¡qué cucos! con aquellas trompas tan raras en la cabeza. Odiaba a los caballeros del zodiaco y Rayman tampoco me entusiasmaba mucho. Las mañanas de los sábados vuelven a ser sinónimo de dibujos, aunque ni los dibujos ni yo seamos los mismos. Lo que no cambia es el colacao caliente, la manta tapándome hasta el puente de la nariz. Hecha un gurullo en una esquina del sofá. Acaban los dibujos, las series y operación triunfo, todo a la vez. Empieza deco-jardín, y ahí si que mecagontó por no tener más canales para seguir haciendo zaping. Apago la tele y cojo el libro. Vuelvo a arrebujarme con la manta y ya no me muevo hasta que llega Diego y empezamos a preparar juntos con la comida. me complace informaros que me he presentado al concurso de 20 minutos. Esta vez no voy a dar tanto la barrila con las votaciones, pondré el enlace a la izquierda y que cada uno me vote cuando le apetezca/se acuerde. Eso si, me gustaría pediros que votaseis a mi amiga en la categoría "mejor blog erótico", porque se lo está currando un montón y hasta se ha mandado hacer un botón provocativo ;-) Si no el más, este es uno de mis días predilectos. Mi cumpleaños. Llamadas, mensajes, e-mails, regalos, sonrisas... Veintisiete años. Ayer a las 00 hora zulú me llega el primer mensaje de cumpleaños, y Eli me emociona haciéndome sentir importante. A la misma hora zulú oigo la voz de MedeaImperio felicitándome, y los cincuenta siguientes minutos recordamos el pasado. Mientras van llegando más mensajes, Sara, Lau, Andrea, Ana... Me despierto esta mañana con el de Vero. Luego el cartero me trae un paquete (¡¡¡gracias Sara!!!). Enciendo el ordenador y me encuentro con los post de Ainoha y Alba (¡¡gracias!!!), con un mensaje de Carmen :-)), con un mail de Ger, con una postal de Alba.... (estúpido suspiro de felicidad, estúpida sonrisa) Gracias a todos SI, SUSANA LOS REYES MAGOS EXISTEN Nadie puede concebir ni imaginar todas las maravillas no vistas e invisibles que hay en el mundo Francis P. Church Erase una vez una niña muy avispada, llamada Susana, que allá, cerca de las Navidades, mientras se tomaba su taza de Colacao para ir a la cama, preguntó a sus padres con toda la inocencia de sus 7 años: oye papi ¿existen los Reyes Magos? Mis amigos dicen que no. y yo les he dicho que tu no me engañabas nunca y que me dirías la verdad ¿existen papi?. El padre de Susana se sintió tan cohibido como la mayoría de los padres cuando las conversaciones empiezan a centrarse en las actividades que tienen por escenario las estrellas guiadoras, los camellos y las grandes escaleras. Para salir airoso de “la encerrona” ni corto ni perezoso recomendó a Susana que hiciera la pregunta a los que son expertos en todo: a los redactores del periódico local. Así que Susana cogió la pluma e hizo la eterna pregunta de la infancia a dicho periódico: “Papá dice: “Si viene en el periódico es que es verdad.” Por favor díganme la verdad: ¿existen los Reyes Magos?” Han pasado muchas Navidades desde que Susana pidió que le dijeran la verdad, pero lo que es real y lo que no lo es no ha cambiado. Los niños y niñas de todas las épocas sienten un deseo profundo de creer en unos seres magníficos, benévolos y generosos que hacen regalos para premiar a los buenos. La Navidad permite al niño que duerme en nuestra alma renacer todos los años y despierta un sentimiento de alegría y maravilla que ni tan sólo once meses de dudas, escarnio o desánimo pueden apagar. Lo único que se nos pide es que creamos. ¿Qué creamos en qué? En lo que más signifique para nosotras en este momento. Que el amor hace posible creer en todas las cosas, especialmente en los milagros. Que hay un milagro que lleva tu nombre. Que cuando miras a una estrella y formulas un deseo la gracia interviene para que este se haga realidad. Que existen los Reyes Magos y has sido muy buena, muy buena este año. ¿Y has escrito tu carta? Sí, me refiero a ti. Si no la has escrito escríbela hoy con gran ceremonia. Siéntate con una taza de cacao caliente, tu mejor papel de cartas y tu lista de deseos y dile a los Reyes Magos lo que quieres. Ahora escoge un regalo mundial y dile a los Reyes Magos que deseas. Ahora escoge un regalo que sólo el Espíritu pueda hacer. Mete tu carta en un sobre y envíala. Espera. Observa lo que pasa. Sé feliz. Durante el resto del invierno declara con frecuencia (puedes hacerlo en voz baja) mientras haces tus quehaceres cotidianos: “¡Creo! ¡Creo! ¡Creo!. Empieza creyéndotelo le contestó un periodista y ensayista, Francis P. Church, a aquella pequeña niña Susana en respuesta a su carta al periódico hace ya tanto tiempo, casi un siglo: Susana, tus amiguitos se equivocan. Les ha afectado el escepticismo de una época escéptica. Solamente creen en lo que ven. Piensan que nada puede existir si sus pequeños cerebros no lo comprenden. Todos los cerebros, Susana, sean de adulto o de niños son pequeños. Si Susana, los Reyes Magos existen. Existen con tanta seguridad como existen el amor y la generosidad y la devoción, y tú sabes que estas cosas abundan y dan a tu vida su belleza u su alegría más elevadas. ¡Ay que triste sería el mundo si no existieran los Reyes Magos! Sería tan triste como si no existieran Susanas. No habría entonces fe infantil, ni poesía, ni romanticismo que hicieran tolerable esta existencia. No disfrutaríamos, excepto con los sentidos y la vista. Se extinguiría la luz eterna con la que la infancia llena el mundo. ¡No creer en los Reyes Magos! ¡Sería lo mismo que no creer en las hadas. ! Las cosas más reales del mundo son las que no pueden ver los niños ni los adultos. ¿Alguna vez has visto hadas bailando en el césped? Por supuesto que no, pero esto no demuestra que no existan. Desmontas el sonajero del bebé y ves lo que hace ruido en su interior, pero hay un velo que cubre el mundo no visto que ni los adultos más fuertes que jamás hayan vivido pueden apartar. Sólo la fe, la fantasía, la poesía, el amor, el romanticismo pueden apartar esa cortina y ver. La belleza la belleza y la gloria que hay en el más allá. Ah, Susana, en todo este mundo no hay nada más que sea más real y permanente. ¡Que no existen los Reyes Magos! ¡Gracias a Dios viven y viven para siempre! Dentro de mil años, Susana no, dentro de diez veces diez mil años, continuaran alegrando el corazón de la infancia. Aplaude si crees. Cuando estás con la persona de la que estás enamorada, incluso compartir unas toreras y beber a morro de una botella de zumon dentro de un coche, en el parking de un centro comercial,es un plan perfecto. Se me pasó el fin de semana entre postales de navidad, sobres y sellos. Se me pasó con una sonrisa estúpida en la cara que aunque quisiese, no podría borrar. Releyendo un mensaje de móvil que me recuerda que sigue siendo verdad. Viendo películas, haciendo zaping, leyendo, hablando por teléfono y escogiendo cuidadosamente las palabras a escribir. Se me pasó el fin de semana y no me acordé más de que el otro día vi al Chico que hizo que me gustaran los besos y no sentí nada. Y no le saludé. Pero si lo pienso, me da un poco de pena después de tantos años haber terminado así. Después de diez años de besos espaciados y caricias a destiempo. Me cuesta creer que nunca más vaya a besarle y me cuesta creer que me dé tanto igual. Creí que nunca llegaría el día, y curiosamente, hace años que llegó. ¿Qué coño? Ni pena, ni hostias. Me pasó el fin de semana con mi madre repitiéndome mil veces que hiciese la lista para los Reyes. Maquillaje, libros, un albornoz, ya sigo luego mama. Envolviendo los regalos de Mirthell, pensando los del resto. Encendiendo velas, colocando luces, tocando el mini papá noel que me regaló Diego hace años. Recibiendo mails, leyendo postales. Pensando que lo que queda de año, va a pasar volando entre quedar con unos y con otros. Entre que el viernes llegan Mede, Laura y Andre; entre que el viernes me quedo de vacaciones y quiero pasar mucho tiempo con Diego; entre cenas, entre celebraciones... Y pensar que antes odiaba estas fechas. Todo el mundo parecía estar de buen rollo, feliz y contento. Todo el mundo te deseaba lo mismo. Antes odiaba estas fechas, todo el mundo parecía tan feliz que me daba grima. Yo tenía motivos para serlo, y mucho, pero por alguna extraña razón, me irritaba la falsedad de la gente. ¿Qué coño? Ahora no solo no me irrita, si no que me uno a ellos. Y hago el mismo paréntesis en la rutina que el resto de mundo, y me intento olvidar por unos días de los problemas, de los malos rollos, de las preocupaciones trascendentales y de las que no lo son tanto. Y le deseo cosas buenas a la gente que me importa, y escribo la típica frase de "felices fiestas en compañía de tus seres queridos", y rezo para que nieve. O para que llueva mucho y haya muchos charcos para saltar sobre ellos con las botas de agua que me regaló Mirthell (que me regalará, quería decir) (y si, lo sé seguro porque fui a probármelas). Y me da igual si es fachada o realmente todos somos más felices en navidad y nuestros sentimientos hacia el prójimo son más benévolos. Me da igual si el día seis de enero todo va a volver a ser como antes, o sea, como ahora, porque ahora mismo, mi vida, con todas sus preocupaciones trascendentales y todas las que no lo son, es cojonuda. FELIZ NAVIDAD Hace más de tres años, aterrizaba timidamente en esto de los diarios por internet. No era un blog, era un grupo privado en el que escribíamos unas pocas personas. Juraría que nunca fui tan sincera ni tan natural como en aquella época porque ¡total! nadie me leía, y lo que era más importante, nadie me conocía. "Querida Campanilla, sin "abismo" no hay vértigo posible [....] ¿Quieres que hablemos de las mariposas aquí?", eso era lo que decía mi mensaje de bienvenida, y así empezó todo. Poco a poco le cogí el gusto al exhibicionismo, a escribir cosas íntimas para que las leyeran desconocidos. Le encontré el punto morboso a desnudar el alma. Así hasta ahora. He ganado tablas, he perdido inocencia; he gando lectores y cierto reconocimiento, quizás he perdido frescura. He ganado experiencia, he ganado gente maravillosa, he ganado muchas risas con vuestros comentarios, me he llevado algún disgusto.... Sea como sea ha merecido la pena llegar hasta aquí, y quiero creer que todavía me queda mucho por recorrer. Mi primera entrada (al menos de la que tengo testigos gráficos) hablaba sobre Diego y terminaba con un "él es el chico con quien me siento más a gusto y más feliz me hizo". Qué gracia! qué ingenua me veo ahora... De aquella, aún me preocupaba muchísimo que votásemos a distintos partidos políticos. Más que eso, me jodía muchísimo que apoyase a partidos que defendían ideas diametralmente opuestas a las mías (y no, no votaba ni vota al pp), pero de eso, ya hablaré otro día. He intentado que la fotografía fuese lo más parecida posible a aquella... Cuando escribo que soy feliz como una perdiz siempre hay alguien que piensa que le importa tres cojones si me va bien con mi novio (o como sea que se llame esto) o si mi curro es una maravilla. No tiene interés el hecho de que no pueda dejar de sonreír, lo vea todo rosa muy rosa o haya recibido un mail estupendo que catapultó mi ego a las nubes... La casa de la pradera, ñoña, cursi, furby... Cuando caigo en un agujero negro y cuento con pelos y señales cómo se ve el mundo desde ahí abajo, siempre hay quien me tacha de plañidera, de amargada e incluso de demagoga. Que si busco compasión que si hostias... Si tengo un problema y se me hunde el mundo cuando Diego me deja después de ocho años y transcribo hasta el último dolor que siento, me apetece una mierda que venga alguien que decirme que eso no es un problema, que es una niñeria. Que le jodan ¿verdad? yaaa, pero me afecta... O si por el contrario escribo que no tengo ningún problema importante por el que preocuparme y que me voy a la cama cada noche con la conciencia tranquila, alguno me salta con que soy una cría y ya tendré problemas cuando sea mayor. ¿Dónde quiero llegar con esto? A recordarte que esto es mi blog, esta página rosa que se te carga cuando tecleas mi dirección en la barra o cuando google o cualquier otro buscador te trae aquí de pura coña, es mi blog. Mi vida. Yo. Y a veces soy tan feliz que me doy asco incluso a mí, pero otras estoy tan triste que "mequieromorir". Y a veces un problema me ocupa toda la mente y otras veces, no me entero aunque los tenga a montones. Así que voy a seguir escribiendo así, te guste o no, porque no quiero volverme plana y lineal solo para gustarte a ti. Y aquí, en mi blog, son bienvenidos los comentarios que me doran la píldora y los que me dan un meneo pa´que espabile, pero que nadie trate de hacerme cambiar mi forma de escribir porque eso no me gusta. Y además, me pone de mala hostia. Es irreal. Estoy en una hamaca muy alta, de modo que es imposible que la arena de toque, y justo dónde acaba (la hamaca) hay un camino asfaltado que lleva hasta un edificio (nunca lo veo, pero sé que está ahí). Yo estoy desnuda, boca abajo y con la cabeza hacia el lado derecho. Hace un sol de cojones y siento cómo me arde la piel. Si me esfuerzo incluso, puedo llegar a sentir el calor. Todos los músculos de mis cuerpo están absolutamente relajados, laxos. Y alguien me está haciendo un masaje. Digo alguien, porque tampoco veo a ninguna persona, pero siento sus manos y cómo se relajan mis músculos a su paso. Muy a lo lejos se oyen las olas rompiendo en la orilla, y no se escucha nada más. Ni tan siquiera escucho mis pensamientos porque en ese momento no existe nada más que el silencio y la tranquilidad. Y así, me relajo, me relajo, me relajo hasta quedarme dormida en la más absoluta tranquilidad. ¿Y tú? Hay personas que sin saber muy bien por qué, un día salen de tu vida. Personas que en su momento fueron importantes se diluyen en el tiempo hasta casi desaparecer, quedan relegados al olvido, en algún lugar recóndito de la memoria que no sabemos ni que existe. Y así, exprimiendo tu mente y tu alma en busca de sentimientos bonitos que merezca la pena intentar transformar en palabras para que perduren siempre, aparece de pronto, aquel chaval de la Comisaria que sabía a chicle de fresa y que me cantaba al oído las canciones de Manolo García; y aquel otro que me llevaba en coche al psicólogo y me regaló un diablo de Tasmania por mi cumple junto con un dibujo que me obligó a prometer no verían jamás ojos que no fuesen los míos. Aparece un extraño batiburrillo de personas entre las que no hay conexión aparente. Aparece un rollete de hace mil años; uno de los pocos chicos a los que una vez consideré amigo; aparece un ciber-ligue que me volvía loca y un ciber-fan al que yo transtornaba... Y no puedo por menos que sonreír, y se me acelera el corazón al recordar momentos especiales, momentos guapos a los que en su momento no concedí la importancia adecuada. Momentos que duraron lo que dura un suspiro, que es lo que duran todos los momentos mágicos. Fanteseo con la idea de escribirle al amigo aquel..., hasta que recuerdo la parta amarga de la historia, aquel final agónico, aquel no querer entender. Y me sorprende, una vez más, la memoria. Tan sabia y selectiva. Tan condescendiente. Con el tiempo, coloca a cada persona en un lugar, y así, es como los recordaremos en el futuro. Con cariño y emotividad. A no ser, que ahondemos en la historia hasta recordarla tal cual fue; en cuyo caso, a veces, el lugar que les había asignado la memoria era mucho más bonito. ************************** FELICIDADES CECI Es increible cómo algunas palabras, nos pueden cambiar el día, pero lo cierto es, que después de oírlas, suspiro tranquila y confiada por primera vez en un par de meses, y siento que no me estoy haciendo ilusiones en vano. "Claro que si, ahora más que nunca Su". El otro día vi de pasada a una persona que en el pasado, había sido importante. No sé si importante es la palabra adecuada, probablemente no…. Un nombre y una profesión. Un teléfono. Un acento y una forma de mirar. La manera de reírse, su sentido del humor, la forma de tomarse las cosas, su forma de decirlas. A veces no hace falta conocer mucho a una persona para saber que sientes cosas que no deberías sentir. Para saber que sientes cosas diferentes a las que sientes por el resto de las personas. Y no, no es amor. Ni deseo. El otro día, le volví a ver y me dio un vuelco el corazón. Exactamente igual que la última vez que me bajé del coche y caminé despacio hasta perderle de vista. Un segundo, dos, ¿Cuánto tarda en pasar un coche delante de una persona?. En todo caso, el suficiente como para hacerme recordar. El suficiente como para alegrarme primero, entristecerme después y olvidarme acto seguido. Juraría que nos miramos, no estoy segura. Me dio vergüenza y aparté la mirada. Acabo de ver esto en el blog de Bita y no he podido evitar querer ponerlo en mi blog. Es el primer video que pongo, así que no sé cómo quedará. Noviembre, para Coelho, es el mes del tesoro, "¿por qué hemos de escuchar al corazón? Porque donde él esté es dónde estará tu tesoro" esta es la frase que encabeza el mes, per a mí, me gusta mucho más la del día 2 "Las personas acumulan experiencias, recuerdos, cosas, ideas de los demás, que es más de lo que pueden cargar. Y así, olvidan sus sueños" El Zahir Salí del gimnasio, la primera como siempre. Sudando hasta por sitios que creía que no sudaban y subiendome la cremallera de la sudadera para no coger frío. Me temblaban todavía las piernas y los brazos, así que por una vez, hice caso al semáforo en rojo y me quedé esperando entre dos coches a que cambiara. Salió diciendo "vaya, creí que ya no te pillaba". Y yo pensé "y este ¿con quien habla?". Me preguntó que por qué salía siempre la primera y me quedé tan pillada que no supe qué decirle. Toma sonrisa estúpida. Mierda, ¿no podía estar un poco más sudada? (ironía) Juas!! Era el chico que "me gusta" de la clase (1). Uno así moreno, bajito, pelo corto, nariz así de esa manera (2)... "Creí que ya no te pillaba, como siempre sales la primera.... " Voz en off "piensa algo inteligente Su, o divertido... o algo" Más sonrisas.... Yo me llamo Nacho ¿y tú?. En milésimas de segundos, se me pasó por la cabeza darle un nombre falso, como hacía antes siempre que salía, y mi propia estupidez me hizo gracia. "¿De qué te ries?" Nadaa, es que pensé darte un nombre falso, como hacía antes cuando salía por la noche. Me llamo Susana "¿Como sé que es verdad?" .Ja! (carcajada confiada) ¿qué más te da si es mentira?. "También es verdad..." Me vaciló lo que quiso y más, y luego me besó. Sin preguntar, porque según él, "los mejores besos son los que se roban". Escena surrealista dónde las haya, mi padre y mi hermana en casa esperándome para cenar y yo besándome con un desconocido a la puerta del gimnasio. No recuerdo más, no sé si seguimos besándonos mucho tiempo y nos metimos en un portal a dar rienda suelta a la pasión, o cada uno se fue por dónde había venido. Y es una pena no recordar más, porque el sueño era taaaaan real..... (1) Yo en todos los sitios a los que voy (clase, trabajo, gimnasio etc..) tengo que buscarme un chico que me guste, un aliciente ¡vaya!. (2) Hay un prototipo de chicos que me gusta. No sabría definirlo, pero tiene, al menos, esos rasgos. Y con prototipo me refiero al tipo de chico que hace pensar a mis amigas "este, seguro que le gusta a Su" *************** ¡¡FELICIDADES VIRGINIA!!!! Otro lunes que llega casi sin darme cuenta. Penúltimo lunes del mes de octubre. ¡¡¿Octubre?!! ¿Ya? Joder, a medida que cumplo años, me pasa más rápido el tiempo... Típico post insulso de lunes por la mañana, que no reflexiona sobre nada ni cuenta nada interesante. ¿Para qué, entonces, un post? Para no perder la costumbre de escribir, para obligarme a pensar, para poner las ideas en orden, para que Medea no me riña ;-) Hoy tengo que ir al zapatero, por fin, el otro día, llevé las botas a que le pusiesen tapas; pero probablemente no lo hubiese hecho, si no se me llega a haber roto un zapato de los que si utilizo a menudo. Y hoy también debería ponerme a estudiar en serio. Tengo aquí delante cinco tochos, más uno que le dejé a Esther, más el libro de inglés que aún no me compré, más el cd de aplicaciones informáticas que aún no miré. Ocho asignaturas con sus correspondientes ocho exámenes, no está mal para la vuelta al cole ¿verdad?. Aunque fuese dos horas al día. Menos de la mitad del tiempo que gastaría si fuese a clase. Pero al menos dos horas. De continuo. Me levanto dos horas antes de entrar a trabajar. Me ducho, desayuno, actualizo, miro correo, leo blogs, y depende del tiempo que me sobre hago un par de tareas domésticas. Otras, salgo pronto y me voy de compras porque a esa hora las tiendas están vacías. Salgo de trabajar, llego a casa, y como habitualmente quedo con éstas para tomar algo, no me da tiempo más que a tomarme un café sentada en el sofá o a hablar por teléfono (post aparte se merece el hecho de que últimamente me pase más horas hablando por teléfono que con esas personas. ¿El motivo? que casi no me quedan amigas en Gijón). Salgo a tomar algo con éstas (con las tres éstas que me quedan aquí, cuatro si viene Tania), llego a casa, preparo la cena, pongo la mesa, ceno, friego y recojo los cacharros, hablo por teléfono y...¿las doce? ¿ya? a la cama. Los días que voy al gimansio, no quedo con mis amigas, pero tampoco tengo tiempo para mí. No tengo muy claro cuando voy a estudiar, en todo caso, debo pensarlo pronto porque se me echa el tiempo encima. Oh my god!! que no hago nada y no tengo tiempo para nada. ¿Y si fuera? ¿te acuerdas de la canción de Alejandro Sanz? Iba a titularlo así, pero por estúpido que parezca me generaba ansiedad. ¿Y si fuera ella? Y, si esa que se aleja ... Si fueras de otra forma, de cualquier otra, ya no serías tú. Y a mí me gusta mucho como eres. Quizás por que tienes mucho de mí y me entiendes siempre. Quizás porque tienes muchas cosas que yo valoro en una persona. Si fueses menos tímida, por ejemplo, (y en según qué situaciones)… si fueses menos tímida, no nos podríamos morir de risa cada vez que Dolly te evoca sentada en clase roja como un tomate y con una mano sujetándote la cara. Si fueses una de esas personas que habla con todo el mundo el primer día y no le da vergüenza nadie, perderías tu esencia. Y quizás no se te hubiesen acercado algunas de las personas que se fueron acercando a ti “los primeros días”. Susanona, Ana, Marta….¿Te acercarías antes a una chica de cara dulce que parece tímida o a una petarda que vocea y es el centro de atención? Piensa que las personas que se te acercaron, fue por algo. Si hubieses sido de otra forma, quizás no lo hubiesen hecho. Y sería una pena ¿no? Si fueses menos extravertida (en según qué otras situaciones, ya me entiendes) no habríamos conocido a tanta gente. Si fueses una de esas tías aburridas que no se atreve a hablar con varón que no conozca, nunca hubiésemos pasado tantas tardes de risas con desconocidos. ¿Te acuerdas de Pelo poya? ¿Y del clítoris que mordía? ¿Te acuerdas lo que nos reímos aquella noche volviendo del Tik con Mosca y su amigo? Si tú hubieses sido de otra forma, ¿crees que habríamos conocido a esas personas? ¿No crees que sería una pena habernos perdido eso?. Si fueses de las que se queda sentada esperando, quizás nunca te hubieses besado con ciertas personas. Vale que te habrías ahorrado conocer a algún gilipollas, pero yo creo que haciendo balance, sales ganando. Y por mucho. Si fueses de otra forma, si no fueras tú, seguramente habrías llamado la atención de tíos que ahora ni te miran. Pero date cuenta, que muchos de los que te miraron y te quisieron, probablemente nunca se hubiesen fijado en ti. Porque se fijaron en ti, precisamente, por ser como eres. Tal cual. ¿Te hubieses fijado tú en (pon aquí cualquier nombre) si hubiese sido más aburrido? ¿Si no hubiese dicho/hecho aquella cosa tan graciosa que hizo que te fijases en él? ¿Te hubieses fijado por ejemplo en El Rata, si en lugar de ser como era hubiese sido de otra forma? Probablemente no, y lo sabes…. Lo de querer cambiar a las personas una vez que nos hacemos un hueco en sus vidas, ya es otra cosa. Eso es egoismo Vieya de la falda rosa. Egoístamente intentamos cambiar a la persona que queremos para amoldarla a nosotros y que sea nuestra. ¿Te olvidaste ya de la frase de Rompecorazones que tenías en un post-it? Si amas a una persona, no trates de cambiar lo que te atrajo de ella en un primer momento porque podrías matar su esencia. Era algo así ¿no? Bueno, da igual, sé que la dijo Corn y que tú la tienes en un post-it, seguro que la recuerdas. Si tú vistieses de otra forma, con pantalones y cuello cisne, probablemente, dejarías de ser tú. La forma de vestir de una persona, dice mucho de ella, y la tuya es guapa y juvenil… a la par que elegante ;-) Si fueses menos Pasti… ahí si que ya dejarías de ser tú. Y de acuerdo, en que cierto tipo de chicos se volverían locos por ti, pero ¿de verdad quieres gustar a personas así? ¿De verdad quieres atraer al prototipo de macho español que quiere a la mujer en casa y con la pata quebrada? Piensa que con la pata quebrada, lucirían muy mal ciertas faldas… Lo que quiero decir, es que te entiendo cuando dices que te gustaría ser de otra forma, para gustarle más. Pero no te excedas Vieya de la falda rosa. Está genial intentar pulir aspectos de la personalidad que nos traen problemas o nos hacen sentir infelices, pero no está bien intentar cambiar cosas que nos gustan solo para agradar a otras personas. Que les jodan. De verdad, aunque no podamos verlo porque duele… que les jodan. No mereces compartir tu vida con personas que no te quieran y valoren tal cual. Mejor dicho, son ellos los que no merecen que tú compartas tu vida con ellos. Porque tú eres así, y a veces te ríes y otras lloras. Y unas veces eres comprensiva y otras la más irracional del mundo entero. Y te gusta gustar, y te gusta que te quieran. Y te gusta que te traten como a una princesa porque sabes que no debes conformarte con menos. Y eres así, con tu estatura, y tu peso, tu mogollón de pelo y tus faldas rosas. Y tus camisetas de palabra de honor, y tus camisas pijis para ir a currar. Y con tus faldas de señora joven, y tus zapatos de presumir. Y también eres tú cuando vas en vaqueros, y con las botas rosas de motera. Y cuando te pones jerseys. O ese abrigo tan chulo que te dio tu tía. Eres tú cuando cantas por la calle a voces y cuando te sujetas la cara con la mano cuando te da vergüenza algo; la que le entra a un chico con una frase decidida y la que se pregunta si hará bien su trabajo. Eres divertida unas veces y una completa agonías cuando te pones… Y quien te quiera, a quien le gustes, le tendrás que gustar así. Con todas tus contradicciones y todos tus defectos. Porque lo cómodo, lo fácil, sería quererte sólo con tus virtudes. ¿Me prometes que recordarás esto la próxima vez que vayas a asustarme con una de tus frases suicidas? ;-) Este fin de semana, tenía pensado hacer un montón de cosas, pero nos cambiaron los planes (habrá post del finde en cuanto Laura-Tania-Vero me pasen las fotos) y llegué a casa el domingo demasiado cansada como para hacer nada. Dos horas hablando con Medea, una hora hablando con Diego, cena y a la piltra. Trabajar por las tardes de vez en cuando, está bien porque te cunden más las mañanas, pero te desestabiliza la rutina. Ya he ido a recoger el temario y las fotocopias del módulo (gestión comercial y marketing), y tengo tal volumen de fotocopias para estudiar que prefiero no pensarlo. Vuelvo a tener exámenes en diciembre como cuando iba al instituto, y al más puro estilo instituto tengo ni más ni menos que nueve exámenes por trimestre. Ja! El aspecto de mi habitación es... ¿recordais las escenas del tsunami? pues parecido... entre fotocopias, ropa y otra serie de cosas que no sé cómo llegaron al suelo (los altavoces del ordenador viejo, un libro de italiano del instituto y un diccionario de filosofia) tengo esto, que no veo ni por dónde piso. Tendré que andarme con cuidado no vaya a pasarme como a Mirthell, que el jueves se dio un golpe en el pie (en mi habitación precisamente) y ahora lleva el dedo pequeño entablillado. Juas! Como dato curioso: cada principio de mes (quien dice principio dice día diez) suelo mirar la agenda del año pasado y copiar los cumpleaños o las fechas importantes a la nueva agenda. Cual no sería mi sorpresa cuando el 07.10.05 escribí "llevar botas a poner tapas". Sorpresa, porque aunque no os lo creais, otra de las cosas que hay en el suelo es una bolsa con esas botas ¡¡para llevarlas a poner tapas!!. Diossss, un año entero posponiéndolo. Qué desastre. Este jueves fiesta y el viernes ¡¡puente!! Al día siguiente Laura se va, y al siguiente Diego. Oh my god! ahora ya sí que no me queda más remedio que pensarlo.... Por mucho que se hayan torcido o complicado las cosas; por mucho que duela la cabeza de estar todo el dia dándole vueltas a lo mismo; por mucho que se duerma poco y se llore mucho... siempre hay un momento en que se cuela algo de sol por algún sitio y te demuestra que ahí fuera, el mundo sigue girando. Sobre ejes podridos algunas veces, vale, pero girando.... ¿Qué se puede hacer cuando quieres re-organizar tu vida? ¿Cuando quieres darle un pequeño empujón y cambiar algo? ¿Qué se puede hacer cuando ya has ordenado todos los cajones del armario, todos los libros de la estantería y todos los potingues de belleza? ¿Qué si no? Después de sesenta segundos escuchando a Iván ..... 60 segundos No me gusta la gente que por regla general habla mal de sus ex-parejas. No me gustan las personas que tienen que meter al "cabrón de mi ex novio" en todas las conversaciones. No me gusta la gente que no entiende que, a veces, el amor se acaba sin que haya culpables. Me gustan las personas que sonríen, las personas que se emocionan. Me gustas las personas que son capaces de llorar penas que no son suyas, las que son capaces de empatizar con casi cualquier cosas... Hoy tampoco habrá post, no tengo ninguno preparado (bueno, tengo uno pero las respuetas ya no coinciden, así que esperará mejor ocasión para ver la luz), intentaré ponerme las pilas durante el finde. No obstante, puedes escribir lo que quieras ahí en los comentarios. Gracias a todos los que durante este tiempo me habéis mandado mails y dejado comentarios aunque no actualizase. X vive con Y. A vive con B. X y A son amigas. X va a pasar unos días a casa de A. El último día B, lleva a X a la estación. A las pocas semanas B y X dejan a Y y A y se van a vivir juntos. ... o la manida historia de "me enamoré del novio de mi amiga" Ohhh!! ahhh! ¡¡halaaaa! ¡que-fuer-te!! ¡¡quéfuerte-quéfuerte! No digo que no me parezca fuerte, que me lo parece, pero no entiendo por qué se arma tanto jaleo porque dos personas con pareja se enamoren entre ellas y se vayan a vivir juntos. Y tampoco entiendo que se critique tanto y se diga "de este agua no beberé" He empezado infinidad de post que hablaban de salir con los ex de las amigas; infinidad de ellos en los que trataba de explicar que si Diego (a la mierda las X y las Y, que hasta yo me estaba liando cuando escribía la historia) me deja porque se enamora de Medea (y ojo que digo se enamora, y no "se acuesta con ella una noche") yo podría enfadarme, ponerme patas arriba o ponerme patas abajo, pero la cuestión sería que a mí ya no me quiere y a ella si. ¿Tendría sentido que yo les pusiese mala cara por salir juntos? ¿Por intentar ser felices?. No terminé ninguno de ellos porque no sabía seguir el hilo. Qué conste que se me ponen los pelos de punta de sólo imaginarlo. Me dolería lo indecible verles juntos y felices, pero supongo que me dolería el triple perderles a los dos. Y si él ya no me quiere, y entre ellos, se quieren.... Por otro lado... ahora, pensándolo en frío, preferiría quedarme sin un dedo (el meñique o uno del pie que use poco, a ser posible) antes que enamorarme del novio de una amiga. Y ojo que siempre hablo de enamorar y no de desear. Quita, quita, menudo marrón. Y más después de escucharlas hablar el otro día. Claro está que habría que valorar las formas, la sinceridad, la manera de hacer las cosas, de decirlas, el tacto... Habría que valorar un montón de cosas antes de dictar sentencia. Vale que es una putada, vale que duele y vale que no deberían pasar esas cosas, pero lo cierto es que pasan, así que ¿ qué sentido tiene perder a dos personas que te importan mucho sólo porque se hayan enamorado? No lo sé. Y estoy de acuerdo con Covi en que hay tres millones de tíos de los que enamorarte sin tener que levantarle el novio a tus amigas, pero... ¿es tán fácil decidir y controlar de quién te enamoras? llegado el caso... ¿sacrificarías tu felicidad por no hacer más daño a tu amiga, aunque esté claro que El ya no la quiere? No tengo intención de hacerlo, pero por si acaso, no voy a escupir muy alto.... Postdata: Medea y Diego, por el momento siguen enamorados de sus actuales pareja, o sea, Manu y yo; pero decidí que con nombres sería más fácil... Postdata 2: tiene gracia el primer postdata (gracia, por decir algo) No sé si Diego sigue enamorado de mi, pero vamos... lo que quería aclarar era que el ejemplo era sólo un ejemplo. El otro día, no recuerdo a santo de qué, hablábamos sobre los lugares que nos recordaban a personas. Sita, le reprochaba a Doc el que después de dejarlo con su novio, nos hubiese vetado un montón de sitios. Doc se defendía como podía. Creo que yo, en la conversación, dije que no tenía ningún lugar vetado. Si que es cierto, que desde el año pasado evito entrar a pryca, pero eso es otra historia. No sé cómo terminó la conversación, en tablas supongo. El caso es que desde hace unos días, la Universidad Laboral sale en todos los periódicos locales a causa de las reformas que le están haciendo, y yo no puedo evitar pensar en el chico aquel que me gustaba tanto. No puedo evitar pensar en qué será ahora de todos aquellos pasillos oscuros y sin salida en que nos perdíamos a meternos mano; pensar en qué será de aquella ventana desde la que le veía salir de su clase y venir a buscarme. De aquellos baños que nadie usaba y a los que a veces íbamos a besarnos; de aquellas aulas enormes que hacían eco cuando me hacía cosquillas y yo me reía... Y todavía hoy, me da un respigo. A pesar de haber acabado "así de esa manera", si pienso en él como era entonces, como éramos entonces, todavía me emociono y me da un respigo. Hace días pensaba por qué, en medio del caos en que me habían sumergido los últimos acontecimientos con Diego, aparecía de pronto algo parecido a un chaleco salvavidas y me salvaba del cataclismo, de morir ahogada en mis propias lágrimas. Llámalo parche, llámalo instinto de supervivencia, llámalo "estoy hasta los cojones de sentirme mal" o simplemente... inteligencia. Llamalo equis. Yo me jactaba de ser muy lista, de no creer en príncipes azules y de aceptar a los hombres como son; me jactaba de saber que el amor perfecto no existe, que todo se acaba, que todo se empaña y que no todo es siempre de color rosa. Yo creía que no creía en príncipes azules y creía que no creía en las relaciones perfectas pero parece ser que mi subconsciente si. Yo creía que en el AMOR, al menos en el concepto de amor que yo tenía, no había lugar para las dudas, no había lugar para las crisis ni para las incertidumbres; para los días de no querer verle ni en pintura. En mi concepto de AMOR, no tenían cabida los tiempos muertos ni los stand by; no tenían cabida los altibajos de cero a cien y no había lugar para reflexionar sobre la relación sin que eso supusiese un problema. Yo creía que tenía un concepto de amor realista, pero ahora veo que tenía un concepto de amor que bien se podría poner a los estudiantes de ejemplo cuando estudiasen a Platón y sus estúpidas ideas platónicas. Ya te digo que no sé si es puramente cuestión de supervivencia, o si realmente estoy convencida de ello, pero el haber llegado a la conclusión de que las dudas, la incertidumbre, los paréntesis y el no querer ver al otro los siete días de la semana también forman parte del AMOR, me ha ayudado un montón. No te voy a engañar, cruzo tan fuerte los dedos cada noche para que todo vuelva a ser como antes, que se me quedan blancos por un lado y rojos por delante; y así, con ese dolor disipándoseme en las manos, me quedo frita. ******* Primer día de la vuelta al curro Por cortesía de Estrella , me toca confesar siete secretos... Hummm... me pasa igual que a ella y tendré que pensar largo y tendido porque en el blog, practicamente, lo escribo todo. ........( pensando)....... 1. Me dan vergüenza (mucha) cosas tan simples como pedir en la carnicería (frutería, charcutería etc...) o estar con gente que no conozco, sin embargo hago cosas que algunas de mis amigas no harían en la vida. Vease decirle a un chico que me gusta (aunque hace ya tiempo que no lo hago con desconocidos), hacer toples en la piscina... 2. Hay personas a las que desprecio por sus pensamientos, su forma de ser o sus preocupaciones. Las mías, por muy estúpidas o insípidas que sean, son mías y por tanto las más importantes para mi. A veces estoy hablando con alguien y por dentro estoy pesando "qué coñazo, menudas gilipolleces me está contando y menudas gilipolleces le preocupan". Supongo que esto me convierte en una persona falsa. 3. De un tiempo a esta parte, me estoy dando cuenta de que no me importa recuperar a personas que he perdido. A "amigas" que en su día se distanciaron, la mayoría, por un novio. Es más... no es que no me importe que vuelvan, es que no quiero que vuelvan. ¿Esto me convierte en rencorosa? ..................... (pensando).......(joder, cómo me están costando.......)............. 4. Y este secreto, estoy segura que me convierte en masoca convencida... A veces (y en contadas ocasiones )echo me menos algo por lo que llorar y busco entre mis recuerdos (como Luz Casal, jeje) hasta encontrarlo. Echo de menos ese amor adolescente no correspondido que me hacía pensar en él a todas horas. Echo de menos lo condenadamente bien que me lo pasaba antes cuando salía y todo era nuevo. Echo de menos la nostalgia, eso es, mi cuarto secreto es que me gusta la nostalgia, no puedo vivir sin ella. 5. Todavía hoy, hay veces, en que descuelgo el teléfono para ver si hay línea o me llamo desde otro teléfono, cuando estoy esperando una llamada que no llega. 6. La semana pasada estuve leyendo viejos mails, sms y cartas, y al terminar, sentí unas ganas horrorosas de meterme en el messenger a pastelear; de "tener una historia que no llegue a ningún sitio" con alguien del ciberespacio; de escribirme mails de "no amor" con alguien.... 7. Actualmente soy feliz, exceptuando algún miedo que me planea ultimamente por la cabeza, soy muy feliz. Tengo un trabajo que me gusta (vamos, lo recuperaré en septiembre!!!), estoy enamorada y soy correspondida, tengo unas amigas maravillosas que lo son todo para mí y me consta que es recíproco; la relación con mis padres (con sus más y sus menos) y mi hermana es buena.... Hay que ver lo que me ha costado pensar estas siete cosillas. Quien quiera continuar la cadena, ya sabe.... Casi seis días después desde la última vez que actualicé, compruebo con estupor que.... * es fácil acostumbrase a prescindir del despertador y despertarse cuando los vecinos empiezan a hacer demasiado ruido; la plaga de gaviotas que asola la ciudad se vuelve loca y hace demasiado ruido o cuando simplemente ya no tengo más sueño... * es fácil acostumbrarse a preparar un bocadillo, coger los bártulos necesarios e irse a pasar el día a la piscina... * es fácil acostumbrarse a tomar algo a última hora del día en una terracita cuando uno está cansado de tocarse los cojones en la playa o la piscina... * es fácil acostumbrarse a comer y/o cenar todos los días fuera... * es fácil acostumbrarse a llegar a casa, darse una ducha, untarte de after-sun, coger un helado del congelador y tirarte en el sofá a ver la tele hasta que te apetezca cambiar el sofá por la cama. * es fácil acostumbrarse a no tener obligaciones... Así que, superado el shock inicial cuando me dijeron en el trabajo que la campaña hacía un paréntesis en agosto, para volver en septiembre, tengo que reconocer... que estoy encantada de tener vacaciones y de tener las 24 horas del día para utilizar como quiero.... Estoy encantada de gastarme el dinero tomando helados, cervezas frías, biosolanes, cocacolas, kebaps, yendo de cena o yendo a comer por ahí... Encantada de pasarme el dia en la piscina haciendo planes para la semana grande (o sea, esta).... Encantada.... Como dentro de casa no tengo cobertura, me paso, digamos que bastantes horas, hablándo por teléfono a la ventana. Al principio me daba una vergüenza horrible, pero desde que un día doblé la esquina y vi a mi hermana en una ventana y a dos vecinos del edificio de al lado, haciendo lo mismo, parece que lo llevo con más dignidad... Así y todo, cuando hablo de alguien del barrio (generalmente de algún compañero de body-pump9 procuro hablar bajo por si acaso... Como dato curioso, apunto que un sesenta por ciento de las veces que estoy hablando con Medea por teléfono, veo pasar a su padre por debajo de mi ventana. Siempre me hace gracia. Y a lo que iba... que en tantas horas, he visto a infinidad de gente buscando aparcamiento con el coche, a infinidad de gente dejar el coche mal aparcado en la esquina encima de la linea amarilla, y a infinidad de gente intentando meter el coche en un espacio irrisorio. Nuevamente... qué diferentes se ven las cosas desde fuera. Desde mi ventana, veo clarísimamente que Ese coche, no va a entrar en Ese hueco ni de coña, ni de una maniobra ni de un millón, más que nada porque no CABE. Hay que ver lo burra que se vuelve la gente a la hora de aparcar. Desde mi ventana también he visto a bastante gente, bajarse a mover una moto para pagar ganar treinta centímetros, cuando lo que debería ganar son treinta metros....; he visto a gente incapaz de aparcar en un hueco ms que suficiente, y he sonreido maliciosamente al comprobar que no soy la única a la que a veces se le cruza un sitio, y no hay manera. Hombres, mujeres e incuso jóvenes de esos que van con camela a tope Les veo mover el volante a la izquierda, cuando clarísimamente deberían moverlo hacia la derecha; les veo dar marcha atrás y marcha alante sin girar el volante, cuando es obvio que deberían moverlo... ainsss, qué ganas de colgar el teléfono, sacar medio cuerpo fuera y ponerme a darles instrucciones gesticulando exageradamente .... "Así no hombre por dios, ¿no ves que no entra? a ver, a ver... gira un poco más a la derecha, un poco más, veeenga, así, así, PARA, te he dicho un poco joder ¿no me escuchas?, venga, mete la primera y gira el volante todo para el otro lado, asíiii, venga, bien, bien, vas bien, más coño ¿te he dicho que parases? venga, gira más, más, más, ahí. Perfecto, ¿ves como no era tan difícil? Si es que... paisano tenías que ser" Las 24 horas de un sábado o de un domingo, no cunden lo mismo que las 24 horas de un día cualquiera de esos que no vas a trabajar y te quedas en casita. Llevo dos días en casa y aún me queda uno. No está mal empezar a trabajar un viernes, y más, teniendo en cuenta que la próxima semana ya me cojo las vacaciones y sólo curro hasta el jueves. No ha hecho falta ni que me pidiese la baja, con el justificante del médico me da para un día entero, y los otros dos, digamos que me los he cogido "de vacaciones". Me levanto más o menos pronto (las obras del piso de arriba y las del portal de al lado, quiera que no, influyen), desayuno viendo la tele, entro un rato en internet, si quisiese me daría tiempo a limpiar y ordenar mi habitación en condiciones, como, me echo una siestilla, otro rato más de internet, más tele, charlas telefónicas interminables, cena, más tele y otra vez a la piltra. Puede sonar monotemático y/o aburrido, pero yo a veces me tengo que pellizcar para ver si es real. Un sábado o un domingo, por ejemplo, el tiempo no me da para tanto. Me levanto, hago las cuatro cosas obligatorias y luego, no sé qué hago que el día se me pasa volando. Creo firmemente que los domingos tienen menos horas... Y para terminar este post tan insípido, dos cosillas... La primera es que el futbol, decididamente, me aburre soberanamente. Ayer mi hermana, de la que bajó a por el pan, compró cerveza y panchitos (también me llamó por teléfono para ver si se pasaba por la mercería a comprar pinturas para dibujarnos en la cara la bandera de españa, pero me juré que eso no lo contaría jamás). Habíamos acordado que veríamos el partido juntas e intentaríamos meternos en el papel, o sea, emocionarnos y celebrar los goles como cromañonas. ¿Os acordáis de un capítulo buenísimo de Aquí no hay quién viva en que Mauri y Fernando fingen que les gusta el futbol para que nadie sospeche que son gays? Pues algo parecido... Cada una en un sofá, tapadas con su respectiva mantita, más quietas que si estuviésemos durmiendo y más tranquilas que si estuviésemos escuchando a Bach. Coñazo de partido por dios..., y eso que hubo cuatro goles, que si no... La segunda es que me encanta la tele-basura. Y me engancha. En el descanso del partido pusimos el Tomate y ahí si que nos emocionamos, "¿¡viste tía?!" "hostiaaa" "joder, qué bueno", entre el pimpampun de Ronaldiño y no sé qué otra cosa, se nos pasó el tiempo tan rápido que cuando volvimos a cambiar, ya nos habíamos perdido un gol. Luego, a media tarde, me senté otro poco a ver la tele y casualmente, en telecinco estaba una de Gran hermano discutiendo con varios periodistas/famosos. La cosa era que cada uno tenía un minuto para increpar a la Gran hermana, y luego ella, otro para responderles. No exagero si digo que se me caían lágrimas de la risa. Un minuto, dos, tres... a la media hora todavía seguía pegada a la tele. Menos mal que llegaron los anuncios y pude irme. Para una vez que puedo permitirme el lujo de quedar durmiendo la mañana un día por semana (ventajas de tener fiebre y malestar general)... las obras en casa de los vecinos de arriba empiezan a las 8.30. No tengo palabras para explicar la mala hostia con la que me despertado... Tengo un par de post escritos a mano pero no me apetece pasarlos al ordenador, así que ya los dejo para la próxima semana ;-) Como las cinco de hoy aún no han salido, aquí van mis cinco particulares... * Esta semana fui de compras y me compré cuatro camisetas, me quedé con muchas ganas de sacarle una foto con el móvil a una que ponía"talla l" para que bajase dios y lo viese, pero al final pasé porque no tengo cable para pasar las fotos... Me consoló increiblemente ver a dos nñas de 13 y 14 años (lo sé porque en algún momento la madre dijo "ese pantalón no es para una niña de 13 años" y luego una voz de pito preguntó "¿Y de trececatorce mamá?") comprándose pantalones allí. Ya no me indigna tanto que algunos no me valgan, al fin y al cabo, ya no tengo catorce años ;-) *Sigo intentando beber mientras camino pero no hay manera. Me explico... no sé beber agua de un botellín mientras voy caminando. Tengo que pararme, beber, y seguir. Tampoco sé beber sin rechupetear el borde de las botellas, sniff, nunca podré beber de una bota. * Estoy empezando a hartarme de tenerle miedo a los perros. Ayer entré cuatro minutos tarde a trabajar porque había un puto perro en la puerta y no me atrevía a entrar. Un día de esta misma semana, estaba en un descanso sentada en un bordillo cuando pasa una señora con su perro. El perrito que se acerca a olerme y yo me pego a la pared como una calcomanía, ¿quereis creer que la maldita señora no apartó al perro?; joder, poco más y taladro la pared. ¿Había dicho cinco? bueno, pues mentía, aquí fueron mis tres particulares. Buen finde a todos, nos vemos el lunes. Aprovechando que hoy y mañana, trabajo de tardes, y que intercambié con mi hermana "nuestras labores" y ella se encarga de hacer la comida, voy a aprovechar para ponerme al día. Primero limpieza de enlaces, adios a los que ya no visito o a los que, por desgracia, ya no existen. Haré hueco para los que visito y no están ahí. Y por otro lado, y probablemente me llevará más de una mañana... quiero organizar todo este follón. Quiero organizar los post que me gustan y los que no, los post que emocionan y los que dejan indiferente... Hay tanta información por la red que no doy abasto... cientos de páginas de concursos, de consejos para escritores, de editoriales de autoedicción, qué locura!! ****************** Felicidades Mirthra !!!! Antes de la lluvia, maletas ..... ****************** Balance de la mañana: 3 cafés con leche, cuatro enlaces suprimidos, uno actualizado, un texto aspirante a colaboración enviado, unificación de todas mis cuentas de gmail, una prueba hecha con éxito. Ducha rápida, y peinado decente. Un corte en la pierna por rasparme con la esquina de un cajón. Nada organizado. Una llamada de teléfono que no me dio tiempo a coger y se cortó cuando respondía. La mañana no me dio para más. A comer, y a currar. ... te responderé a todo esto - Te responderé con algo, al azar, que me gusta de ti. Si hago esto para tí, estaría genial que lo subieras a tu blog... Bego lo ha hecho para mí y aquí están sus confesiones: *Te responderé con algo, al azar, que me gusta de ti. Parece que con el calorcito, los blogs deciden volver a abir, primero fue el Mundo animal de Medea, y ahora... Dos a dos . Iván y yo decidimos volver a darnos réplica a través de los post. Yo ando un poco vaga, más que vaga, ando dispersa. Tengo la mente en un montón de sitios, en un nuevo proyecto de recopilar "lo mejor de Barbie", en un montón de post que quiero escribir y no encuentro tiempo y sobretodo, lo de siempre... que me falta disciplina. Buscaré el modo de enmendarme ;-) Por lo visto mayo es el mes de las señales "Todo lo que tenemos que aprender está siempre delante de nuestros ojos, basta con mirar alrededor con respeto y atención para descubrir adónde desea llevarnos Dios, y el paso más acertado que debemos dar después". Es una frase de El Zahir, de Coelho, y supongo que dónde dice Dios puede decirse cualquiero otra cosa, ya me entendeis... Mayo, a parte de con un montón de gastos extras (viñeta del coche, seguro, cuota de ccoo....), viene cargado de "acontecimientos", por un lado viajecito de finde con Diego, que ya iba tocando, por otro lado hay un montón de cumpleaños anotados en mi agenda este mes: mi tía, mi jefe de carrefour aquel tan majo, el chico aquel de mi insti que hizo que me gustasen los besos, Goldhands , el de Jose , es el cumple de mi amiga Eli. Mayo también es el mes en que Fani cumpliría años... Mayo es el mes en que Andrea hace mudanza para irse a madrid (post ñoño que llegará a finales), es el mes de la "Espicha de despedida" (próximo finde)... Ahora que lo pienso, tendría que hablar de cómo terminó abril ¿no? esta tarde me pongo, mientras intentaré ponerme al día con el correo y los blogs. Un beso a todos :-D La primera frase que escuché del libro hace ya muchos años, fue esa que le dice Fernando a Malena de que no todas las mujeres son iguales. No recuerdo si la primera vez que leí el libro me impactó mucho o poco, pero esta vez me dolió tanto como si me la hubiesen dicho a mí. No me dolió por ella, si no por todas las miradas que me dijeron eso alguna vez, y no sé se me lo dijeron muchas veces o me lo dijeron pocas, pero supongo, que cuando identifico esas palabras con ciertas miradas es porque alguna vez lo tuve que "oír". Sigo con la selección de frases, sin ningún orden cronológico.. "Todas las mujeres no son iguales. Hay tías para follas, y tías para enamorarse, y yo... Bueno, me he dado cuenta de que a mí ya no me interesa lo que tú me puedes dar, así que..." "Y no tengas miedo, porque tampoco va a pasar nada. Nunca pasa nada [...]Mírame, Malena, y escúchame. He vivido casi medio siglo, he pasado por tragos mucho peores, y he aprendido que sólo cuentan dos cosas. Una, y esto es lo más importante, que nadie te va a poder quitar en tu vida lo que has bailado ya. Y dos, que a paesar de las apariencias, no pasa nada. Nadie mata a nadie, nadie se suicida, nadie se muere de pena y nadie llora más de tres días seguidos. A las dos semanas todos vuelven a engordar y a comer con apetito, te lo digo en serio. Si no fuera así, la vida se habría extinguido en este planeta hace varios milenios. Piénsalo y te darás cuenta de que tengo razón." Y ésta, la última por hoy, me resulta especial porque puedo ponerme en su lugar con facilidad asombrosa y sentir todo eso que ella siente la primera vez que le ve. Sólo necesito recordar... "Entonces experimenté una sensación nueva y sorprendente, que apenas ha vuelto a repetirse un par de veces en el resto de mi vida, porque más allá del nerviosismo común, las familiares tenazas que me retorcían por dentor cuando, sentada ya en el pupitre, con el boli en la mano, esperaba la llegada de una hoja de examen, sentí que me había convertido en un árbol de navidad repleto de bolas de colores brillantes y luces intermitentes recién enchufadas, que parpadeaban a un ritmo enloqucido, intervalos cada vez más cortos que yo no podía controlar, y no podía mirarme en ningún espejo, pero supe que mi pelo estaba echando chispas, y que mi piel brillaba, y que mis labios entreabiertos erna más rojos y m´s húmedos que de costumbre, y mis ojos sonreían, se clavaban en su nuca y le llamaban, le ordenaban que volviera la cabeza y él sorprendentemente obedecía, se vovía y me miraba, contemplaba el deslumbrante espectáculo que era yo, y que al mismo tiempo me era ajeno, porque mi cuerpo ya había elegido por mí y cuando se dio la vuelta para encarar la puerta, sentí que cada una de mis vísceras saltaba salvajemente hacía arriba y no volvía a bajar, sino que se quedaba allí, presionando contra el diafragma para permitir que una atroz cámara de vacío llenara el espacio libre entre mis costillas" Malena es un nombre de tango. Almudena Grandes. "Ya no tiene sentido llorar, y ya no lloro, pero me sigo estremeciendo al recuperar algunas imágenes sueltas, como viejas fotografías descoloridas, desterradas en un cajón remoto, que parecen recobrar el brillo, y el esmalte del papel intacto, apenas poso mis dedos en su filo, y mi piel muda lentamente, se estira hasta reconquistar la gratuita elasticidad cuya paulatina pero implacable deserción me está empezando ahora a preocupar, y me miro el borde las uñas y lo encuentro más blanco, y ésa es la señal de que ha llegado el momento de empezar a pensar en otra cosa. Con el tiempo he logrado cultivar una disciplina tan rigurosa que ya consigo concentrarme en la lista de la compra con sólo proponérmelo, pero algunas veces me cuesta un trabajo infinito desprenderme de la imagen de aquella muchacha a la que el tiempo ha convertido en un personaje aún más conmovedor para mí que el jovencito que aparece a su lado en todas partes, porque yo todavía era una niña, pero nunca he vivido tan en serio, y porque nunca, tampoco, me costó menos trabajo vivir. Malena es un nombre de Tango, pag. 229, Almudena Grandes Por fin me he comprado el libro y he empezado a subrayarlo como a mí me gusta, iré subiendo frases especiales, de momento, ahí queda esa. Los que me leen hace tiempo, ya saben que yo, culo veo, culo quiero, así que después de ver este famoso post en un montón de blogs, y más recientemente en los de Cora e Irene , aquí va el mío... Para Coelho, abril es el mes del misterio "Desde la noche de los tiempos, el hombre había entendido que el sufrimiento, una vez encarado sin temor, era su pasaporte hacía la libertad". A mí abril no me gusta, es un mes al que no le asocio ningún recuerdo especialmente bonito, ninguna fecha señalada... Este abril es distinto porque Laura vuelve de Barrow para quedarse y porque es el último que Andrea pase en Gijón antes de irse a madrid a hacer la residencia. En abril Vero se encierra en casa a preparar los exámenes y Medea vienea pasar la semana santa. Para Elisa abril, significa un mes menos para los exámenes. Para mí, ya digo, abril no tiene ningún significado especial. Virgencita, virgencita, que me quede como estoy... Paula dio un respingo airada. Parecía que Gonzalo no había entendido nada; no había entendido que le estaba diciendo “se acabó”, no había entendido que ella nunca había tenido intención de dejar a su novio, no había entendido que se había ido la magia dando lugar a la rutina, no había entendido nada o no había querido entenderlo. Y así, sin pensar mucho lo que hacía cogió el bolso y se fue. Gonzalo la retuvo a la puerta justo a tiempo para darle un beso; Paula se giró a destiempo y el beso fue a parar a los labios. No se separaron, por primera vez desde que se conocían, se miraron fijamente buscando ambos una respuesta. Paula dejó caer el bolso y le rodeó el cuello con las manos. Gonzalo le desabrochó los pantalones y se quitó los calzoncillos. Hicieron el amor como nunca antes lo habían hecho, y luego, siguieron el protocolo del sexo sin compromiso y Paula se fue. No sé si Gonzalo sabía que aquel beso en las escaleras, sería el último beso; y dudo que Paula supiese que las caricias que le hacía Gonzalo mientras ella se abrochaba el sujetador, serían las últimas. Las últimas risas compartidas en una cama, la última sensación de seguridad entre unos brazos fuertes; las últimas pupilas dilatadas tratando de discernir al otro entre la oscuridad. Adiós a la cama revuelta y a los besos tiernos, adiós a los juegos de manos y a las luchas de poder. Paula llegó a su casa y lo único que le apetecía era llamarle para oír su voz, para oír su risa y escuchar su respiración. Antes de coger el teléfono se quedó dormida. Superado el mono de las primeras veinticuatro horas a Paula se le fueron pasando poco a poco las ganas de llamarle. Pasó una semana, dos, un mes, tres. Volvieron a encontrarse por casualidad un día en una discoteca. Él estaba trabajando, y ella de fiesta. Habían pasado cuatro meses, y Paula se acercó a la barra. Gonzalo seguía ajeno al juego de la seducción que imperaba en la noche, pero al verla sonrió. Sonrió mucho, como si se alegrase enormemente de volver a verla. Como si no le guardase rencor por haber dejado de llamarle sin dar ninguna explicación. Parecía realmente que no había pasado el tiempo y que había sido ayer cuando se habían despedido con un beso en las escaleras. Fue como si nunca hubiesen pasado tres meses sin saber el uno del otro, y mientras Gonzalo le servía una copa, le pidió que le llamara. Cuando Paula volvió con su grupo de amigas, lo único que escuchaba, retumbando en toda la discoteca, era su risa. Únicamente el sonido de su risa inundándole las entrañas y haciéndola flotar. Cuando Paula llega a casa, ya no se acuerda de Gonzalo. Por no recordar, no recuerda siquiera, que no debe volver a llamarle porque no va a darle lo que ella quiere. Se olvidó de sus besos, de aquellos brazos enormes y musculados que la protegían y la hacían sentir segura. Se olvidó de su piso siempre a oscuras y de sus caricias. Se olvidó de todo durante un par de semanas y luego, un día cualquiera al salir del trabajo, fue a buscarle. Gonzalo no hizo preguntas, sólo respondió a sus besos. Se dejo quitar la camiseta, y se quitó los zapatos. Le quitó a Paula la camisa con más destreza de la que ella esperaba, y cuando cayeron en la cama, los dos estaban desnudos. Como una alegoría, Paula se puso encima a horcajadas sobre él. A fin de cuentas Paula, siempre había estado encima, siempre había llevado las riendas de aquella relación y sido ella la que lo controlase todo, ¿por qué el sexo iba ser diferente? Paula estaba acostumbrada a polvos como aquel, pero Gonzalo no, así que se saltó el protocolo del sexo sin compromiso y cuando terminaron estuvo acariciándola y besándola durante horas. Mirándola embobado mientras ella se reía, mientras se recuperaba de aquella sesión maratoniana de sexo. Se despidieron con un “llámame mañana” que Paula tardó una semana en cumplir. No fue algo premeditado, sólo que con Gonzalo no quería obligaciones. Volvieron a quedar y volvieron a hacerlo. Esta vez, los dos se saltaron el protocolo y cuando quisieron darse cuenta eran las tres de la mañana. Habían estado cinco horas abrazados, desnudos, hablando en una habitación a oscuras; sus pupilas se habían acostumbrado a la oscuridad lo justo para poder mirarse a los ojos mientras se abrazaban. - “Quédate a dormir por favor” - “No puedo Gonzalo, de verdad que no” Paula salió de su casa a las tres y media de la mañana y cuando llegó a la suya lo único que le apetecía era llamarlo para oír su voz. Se durmió antes de coger el teléfono, y esa noche soñó que se casaban. Gonzalo esperó su llamada tres días, pero no la recibió hasta pasados nueve. Nueve días decisivos en los que a Paula se le había hecho la luz y había decidido que no podía volver a verlo más. Cuando estaban juntos todo era maravilloso, pero cuando no, Paula no lo echaba de menos ni pensaba en él. Cuando la necesidad acuciante de llamarle pasaba, podían transcurrir semanas sin que pensase en él. Una vez superadas las veinticuatro horas del mono de sus caricias, no se acordaba de él hasta que algo o alguien se lo recordaba. Entonces, llamarle se convertía en una obligación y quedar con él en una cita obligatoria como ir al ginecólogo o a trabajar cada día. A Paula se le había terminado la chispa. Gonzalo cada vez tenía más ganas de estar con ella y empezaba a volverle loco no saber nunca cuando volvería a verla. Seguía sin saber su teléfono ni dónde vivía; la relación era surrealista hasta el punto de que Gonzalo, seguía sin saber su nombre. Gonzalo había decidido que la próxima vez que se viesen, le pediría más. Esa vez, sería él quien hiciese las preguntas. A las tres semanas, Paula le llamó y quedaron; nada más llegar pasó al salón y encendió la luz. Se le fue todo el valor de golpe cuando Gonzalo se sentó a su lado y empezó a acariciarla. Algo debía tener aquella casa, porque Paula, se convirtió en ametralladora y escupió una tras otra todas las cosas que llevaba dentro. Gonzalo escuchaba, y cuando Paula terminó él le dijo que llevaban demasiado tiempo así y que debía tomar una decisión. (Continuará...) Afirmaciones categóricas, dudas existenciales, preguntas retóricas, ideas tan arcaicas que Paula no se podía creer que saliesen de la boca de un hombre de este siglo y pensamientos obsoletos se encontraron de pronto flotando por la habitación y aturdiendo tanto a uno como a otro. Algo sobre el vacío que dejaba el placer físico, sobre mujeres sumisas carentes de deseo sexual; “¿entiendes?” y “no entiendo”; algo sobre compromiso, sobre la ética y el respeto…. Gonzalo llevaba demasiado tiempo sin estar con una mujer y se había acostumbrado a la tranquilidad que da la falta de relaciones. A la insulsa tranquilidad que da el no tener que discutir si salir a cenar o al cine; la tranquilidad que da no tener que recordar aniversarios ni cumpleaños. Se había acostumbrado también a vivir sin sexo, y un aquí te pillo aquí te mato le parecía lo más triste del mundo. Gonzalo le dice que él no es ningún objeto sexual y le duele que ella sólo quiera sexo. A Paula en cierto modo le duele que Gonzalo no sea capaz de ver que aquello es bastante más que sexo. A Paula le gusta pasarse las horas abrazada a Gonzalo, le gusta mirarle a los ojos y decirle cuánto le gusta. Le gusta escucharle hablar de cualquier cosa, y sobretodo le gusta oír su propia risa retumbar entre las paredes de aquella vieja casa que siempre permanece a oscuras. A Gonzalo le asusta pensar que sigue sin saber nada de ella, que por saber, no sabe si quiera cómo se llama. Le asusta la idea de no volver a verla, de despedirla un día como otro cualquiera sin saber que será el último. A Paula le asusta seguir viéndolo, y se despide cada día como si fuese el último. El teléfono de Gonzalo es tan antiguo que no tiene identificador de llamada, por eso, a veces, al llegar a casa Paula le llama sólo para decirle que ha llegado bien. Paula y Gonzalo se pasan horas abrazados en la cama y se pasan horas hablando por teléfono. Cuando hablan, esa anacronía que les separa, se diluye. Y él deja de tener taitantos para jugar con ella al espejo y repetir cada cosa que dice o para hacerle burla e imitar su voz. Y Paula, finge tener taitantos por un momento, para ponerse en su lugar y tratar de entender la necesidad de Gonzalo de tener una relación estable. Pero ni así lo consigue, porque Paula, al contrario que Gonzalo, nunca antepondrá la necesidad de estabilidad a la felicidad. Y sigue despidiéndose cada día como si fuese el último, pero nunca lo es. Un mes, dos, casi tres… Paula llega un día a casa de Gonzalo y enciende la luz. Los besos, con luz, no son iguales. Después del primero, no hay más. No espera a despedirse para hacer como si fuese la última vez y se pasa dos horas sentada a su lado en el sofá oyéndole hablar, dejándose abrazar y acariciar el pelo, como si fuese una niña pequeña. Gonzalo no le da más y ella ya no va a pedírselo. Tampoco va a decirle que se acabó, que nunca más volverá buscarle, que no va a llamarle más. Gonzalo puede ser muy anacrónico pero no tonto, y sabe que es la última vez que va a tener a Paula sentada a su lado en el sofá. Intuye que en cuanto salga por la puerta, no volverá a verla. Si acaso, de lejos por la calle o bailando en un pub. Paula no quiere darle más y él no va a pedírselo. Le pone difícil la despedida y no le quita los ojos de encima mientras ella rehuye su mirada. No puede mirarle a los ojos, porque sabe que si le mira, volverá a llamarle. - “No voy a pedirte que me vuelvas a llamar, pero me encantaría que lo hicieses” - “¿Vas a besarme?” Sonrisa de desencanto por un lado y mirada inquisidora por otro. Gonzalo sonríe triste porque sabe que Paula nunca cambiará, nunca le dará lo que él quiere. Mientras, Paula, le mira fijamente como le miró aquel primer día a la salida del bar; pero esta vez su mirada no desencadena un beso, ni siquiera uno lento y torpe, así que se va. (continuará...) A Gonzalo no le gustaba que Paula tuviese novio, le gustaría ser él quién la esperase a la salida del trabajo y con quién se fuese de vacaciones. Le gustaría ser él el hombre que la hiciese feliz cada día y el que la escuchase cuando tuviese un problema. Gonzalo no estaba acostumbrado a las mujeres como Paula y confundió “amante” con “amado”. Por una razón u otra, Paula siempre terminaba llamando a Gonzalo y quedando con él. Siempre en su casa, siempre a oscuras. Evitando siempre hablar de si misma e intentado siempre que aquello fuese solo sexo. Paula se moría de ganas por acostarse con él y Gonzalo se moría de ganas por dormir con ella. Algún orgasmo con la mano después de provocarle mucho. Paula no estaba acostumbrada a los hombres que no querían tener sexo. Empieza a pensar que aquello se le está yendo de las manos y que no es solo sexo. De hecho todavía no había habido sexo. No ha habido penetración, ni sexo oral. Paula va a casa de Gonzalo al salir del trabajo y después de los míticos besos a oscuras en el sofá, le pregunta qué espera de ella. Se lo pregunta porque su libido vuelve a dispararse y no está dispuesta a irse otro día más con la testosterona acuchillándole las entrañas. La testosterona o lo que quiera que sea que se las acuchille. Gonzalo no se esperaba esa pregunta y no tiene demasiado clara la respuesta, pero busca lo que cree que busca cualquier hombre de su edad: pareja. Busca el calor de una relación estable, el cariño de una mujer buena que le quiera, el sexo sosegado de la confianza y la tranquilidad que ofrece la seguridad. Ni se imagina que en los tiempos que corren, tanto hombres como mujeres buscan cosas muy distintas. Paula, por ejemplo. Lo único que Paula buscaba era sexo, lo único que esperaba de él era que le hiciese pasar un buen rato entre las sábanas, divertirse un poco. Antes de tener novio Paula tampoco había buscado nunca esa seguridad ni ese sexo tranquilo que tanto ansiaba Gonzalo. Paula no buscaba porque sabía que buscar pareja desesperadamente nublaba los sentidos y la razón. Buscar pareja desesperadamente llevaba a idealismos fatales y a entregar el corazón a cualquiera sin pararse a pensar si sería un buen receptor. Estar ansiosa por encontrar, no significa que vaya a salir bien; la mayoría de las veces, el exceso de cuidado porque todo salga perfecto, arruina las relaciones. A estar alturas, ni Gonzalo ni Paula sabían a ciencia cierta qué querían, pero estaba claro que no buscaban lo mismo. - “Decide tú que eres la que tiene pareja” - “No hay nada que decidir Gonzalo, sólo quiero saber qué esperas de mí para saber si estoy dispuesta dártelo”. - “No te voy a follar, así que si quieres irte, lo comprenderé” Paula no se esperaba esa respuesta y no tenía demasiada clara la siguiente pregunta, pero no hicieron falta más preguntas, porque el siempre contenido Gonzalo, se transformó en ametralladora y en un momento escupió todo lo que llevaba dentro. (continuará...) Encendieron la tele. Echaban dibujos animados y él sonrió nostálgico al ver a Dino en la pantalla. Volvieron a besarse. Gonzalo la acariciaba suavemente y la trataba como si fuese de cristal. Le acariciaba las piernas, la espalda y el pelo. Le acariciaba los brazos y la cara sin dejar de besarla. No le remangó la falda en ningún momento ni le desabrochó la camisa. No le tocó nada que no pudiese verse. Paula le subió la camiseta y empezó a acariciarle. El se sentía protegido por la tela y a ella le sobraban todas las telas que llevaban encima. Le quitó la camiseta y le arrastró a la habitación. La cama estaba desecha y Gonzalo se disculpó por no haber tenido tiempo de hacerla. Paula sólo pensaba en deshacerla más. Cuando ya les dolían los labios de tanto besarse, Gonzalo le pasó el brazo por detrás de la cabeza y se quedaron hablando un buen rato. Gonzalo le contaba cosas que ella ni siquiera escuchaba. Paula sólo oía su risa, sus propios pensamientos… y su risa. De vez en cuando él la miraba fijamente y sonreía. Después de muchos besos, Gonzalo por fin se atrevió a preguntar qué iba a pasar ahora. Gonzalo era un poco como las princesas que conocía, y tampoco se sentía seguro besando sin el respaldo de una siguiente cita. Paula jamás había pensado en una segunda cita. Entre otras muchas cosas porque Paula tenía un novio al que quería con locura. Gonzalo se cambió de ropa y la acompañó a casa. Antes de salir apuntó su teléfono en un papel y se lo dio “llámame”-le dijo “no tardes”. Paula guardó el papel en el bolso, y cuando se despidieron unas cuantas calles antes de llegar a su casa, se dio cuenta que se había dejado los pendientes encima de la mesita. Sonrió todo el tiempo de camino a casa. Había sido sólo un rollo, una de tantas historias efímeras que mueren cuando sale el sol, pero se sentía estupendamente. Le había seducido el detalle de quedarse abrazados en la cama después de los besos. Gonzalo no sabía nada de ella, ni su nombre. Paula no se lo había dicho cuando él le preguntó. No sabía dónde vivía, ni cuantos años tenía, ni nada. Sólo al llegar a casa, supo que ella se había dejado los pendientes encima de su mesita. La almohada olía a ella. Por un lado, Paula no quería volver a saber nada más de él. Las historias de una noche, si se alargan demasiado terminar por ser un problema. Paula no quería problemas. Le llamó esa semana y quedaron en verse. Paula fue a su casa después de trabajar y volvieron a estar durante horas echados en aquella cama. Gonzalo no había conocido nunca a una mujer que dijese abiertamente que le apetecía acostarse con él, y mucho menos en la segunda cita. Paula no había vuelto a su casa nunca con la libido tan disparada después de estar con un hombre durante horas. Él no había querido hacerlo y ella no supo insistir. Por alguna extraña razón no quería causarle demasiada mala impresión. A Paula le gustaba estar con él, le gustaba que le acariciase el pelo y le pareciese suave. Le gustaba la forma en que le soplaba los labios antes de besarla y cómo le acariciaba los hombros. Gonzalo tenía unos hombros espectaculares, y unos brazos perfectamente torneados. A Paula le gustaba cuando la abrazaba porque se sentía protegida, sentía que nada malo podía sucederle mientras Gonzalo la abrazase. Podía terminarse el mundo ahí fuera, pero en aquella cama, absolutamente nada malo podría pasar. Paula llegaba cada día a casa con los labios hinchados y la barbilla destrozada. Cada día, antes de irse Gonzalo le decía “avísame cuando vayas a venir para afeitarme, porque no puedo dejarte todos los días así”. Y con el sabor salado de la sangre en los labios, Paula se quitaba el maquillaje que no había quedado en las sábanas de Gonzalo y se dormía pensando que no iba a llamarle más. Cuando Paula se iba, Gonzalo se quedaba escuchando la radio, pero no la oía. Pensaba en Paula y en si ya habría llegado a casa. Pensaba por qué le gustaba tanto si sabía tan poco de ella, si era tan diferente a todas las mujeres que había conocido. Se dormía pensando que seguramente habría llegado bien, y que le gustaba tanto precisamente por eso, por ser tan diferente. (continuará...) "Gonzalo no estaba acostumbrado a que las chicas se acercasen a pedirle un beso. Trabajaba como camarero en un bar de copas, pero era ajeno al juego de seducción que imperaba en la noche. Pasaba de las miradas descaradas y de los guiños de ojos en la oscuridad; ignoraba las minifaldas que se contorneaban ante él y los escotes juguetones que le retaban desde la pista. Gonzalo creía que el atractivo de los camareros estaba sobrevalorado, y no prestaba atención a las sonrisas provocadoras ni a las miradas lascivas. Conocía a personas muy poco agraciadas que ligaban por un tubo sólo por trabajar tras una barra en horario nocturno. Era como si la barra les confiriese un atractivo irresistible, como si trabajar sirviendo copas fuese lo más glamuroso del mundo. Paula solía acercarse a los chicos que le gustaban para pedirles un beso. Le parecía más original que invitarlos a una copa o pedirles el teléfono, además a Paula no le gustaba perder el tiempo ni andarse con rodeos. Gonzalo era el camarero de la discoteca a la que Paula iba con sus amigas cuando tenía quince años. No sabía nada de él, ni su nombre; sólo sabía que tenía cara “de animalillo” y que nunca se fijaría en ella porque era muy mayor. De hecho Paula no intentó nunca acercarse a él porque lo veía completamente fuera de su alcance, ella tenía quince años y él tendría por lo menos… veintitantos. A los quince, veintitantos, son demasiados años para acercarse a un chico, y más si es camarero de una discoteca. Una noche, volvieron a encontrarse, Paula ya no tenía quince años, y a los veintitantos se veía capaz de cualquier cosa, de acercarse a cualquier chico a pedirle lo que fuera. Se le acercó una noche cuando salía de trabajar y le pidió un beso. Sin más, sin un “hola” ni un “como te llamas”. Le pidió un beso y se quedó esperando mientras le miraba fijamente. Gonzalo no estaba acostumbrado a que las chicas se acercasen a pedirle un beso, y menos a que se le quedasen mirando después con aquella seguridad. Se acercó torpemente y la besó. Hacía tiempo que no besaba a nadie. Le dio un beso largo y profundo que era la suma de todos los besos que no había dado durante meses. Luego le preguntó cómo se llamaba y le dijo su nombre. Gonzalo. No sonaba mal. Paula estaba tan sorprendida como él; no esperaba que la besase de aquella forma. Se esperaba un tímido beso en la mejilla y un “como te llamas”. Paula no se podía creer que el camarero que le gustaba con quince años acabase de besarla. Gonzalo no sabía porque la había cogido de la mano y habían empezado a caminar hacia la playa. Le propuso tomar una copa y ella dijo que prefería caminar. Él lo que quería era ganar tiempo para asimilar el beso y ella lo que quería era ir a un lugar más tranquilo para seguir besándole. Se sentaron en un banco frente a la playa y les amaneció besándose. Paula se reía sin parar, se reía con el alma entera y le decía lo raro que se le hacía estar besándole. Al fin y al cabo era el camarero “muy mayor” que le gustaba con quince años. Se besaban mirándose a los ojos, se besaban con los ojos cerrados y se besaban con la boca abierta. Para cualquiera, mirarlos, hubiese resultado casi obsceno. Un par de horas más tarde se levantaron y decidieron irse a casa. Caminaban de la mano y paraban cada poco a besarse. A Gonzalo le daba igual no conocerla de nada y Paula tenía la sensación de conocerle hacía años. En realidad le conocía desde los quince, aunque nunca hubiese hablado con él. Gonzalo era más agradable de lo que Paula había imaginado. Su carácter no tenía nada que ver con aquel cuerpo musculoso que servía copas cada noche y se ponía colorado cada vez que Paula le repetía lo guapo que era y lo irreal que le parecía aquella situación. Gonzalo hacía demasiado tiempo que no caminaba al lado de una chica y que no cogía de la mano a una, pero de todas formas Paula le parecía demasiado descarada y liberal para ser una mujer. Las que él conocía no se acercaban a los desconocidos para pedirles nada y no se besaban durantes horas en un banco público con nadie que no conociesen de toda la vida. Las mujeres que había conocido Gonzalo eran princesas sumisas que esperaban en la torre a que llegase su príncipe a caballo. A Paula se le habían desteñido ya tantos príncipes que había decidido ser ella quién se acercase a buscarlos a la charca. Las mujeres que había besado Gonzalo se hacían de rogar durante semanas antes de tener sexo y Paula rogaba a los hombres que le quitasen las bragas justo antes del primer asalto. (continuará....) He vuelto a llorar en el cine viendo una de esas pelis de aventuras, Tristan e Isolda . En una de las primeras escenas el pequeño Tristan ya me recuerda demasiado al pequeño Lancelot.... Irlanda, Inglaterra, montones de tribus, des-unificación, guerra, honor, ideales... El pequeño Tristan ve como matan a sus padres y como Lord Marke pierde una mano por salvarle a él. Lord Marke está cojonudo y el pequeño Tristán, cuando crece, más de lo mismo. Creo que lo que me gusta de estas películas es el concepto de honor, el concepto de no-traición. Me hace llorar la confianza que tienen los unos en los otros, ese sentimiento de darlo todo por una idea, de creer que unidos podrán con todo. La nobleza de los personajes... Mark sueña con unificar las tribus inglesas porque sabe que sólo unidos conseguiran gobernarse a sí mismos y vencer a Irlanda en sus batallas. En una de ellas, hieren a Tristan y lo dan por muerto; le preparan un funeral digno de un rey echándole al mar. Resulta que no está muerto, llega a Irlanda y allí se hace cargo de él Isolda, la hija del rey. Se hace pasar por una criada, le cura las heridas, le esconde y se enamoran. Un día Tristán tiene que volver a Inglaterra, se despiden. El re-encuentro de Mark y Tristan ya amenazó con hacerme llorar pero no fue que me decidí hasta un poco más tarde. El rey de Inglaterra ofrece la mano de su hija al mejor guerrero de Inglaterra (sigue queriendo que las tribus compitan entre ellas, porque él también sabe que si se unen, tendrán más fuerza). Tristan gana la mano de la chica en nombre de Mark sin saber que la hija del rey es Isolda. Isolda se casa con Mark. Mark lo único que desea es hacerla feliz. Isolda está enamorada de Tristan. Tristán está enamorado de Isolda y se siente fatal por traicionar a Mark. Se acuestan a escondidas. Se dan la mano a escondidas. Mark le confiesa a Tristán que cree que Isolda tiene un amante y eso le está destrozando. Tristán le jura que Isolda le es fiel. Rompe con ella y quema el lugar en que solían verse. Pasa el tiempo. Isolda le dice un día que si no está con ella, ella se morirá. Vuelven a quedar y Mark les descubre. Les manda encerrar pero enseguida los libera y les da una barca para que huyan porque comprende que de nada sirve luchar contra el amor. Tristan empuja a Isolda a huir en la barca y él se queda a luchar contra los Irlandeses. Le hieren de muerte e Isolda aparece a tiempo de ver cómo se muere. Mark se va en cuanto Isolda aparece para volver a luchar contra los suyos. Antes de los títulos de crédito, aparecen unas letras que dicen que Isolda enterró a Tristán, que plantó encima dos árboles que crecieron entrelazados y que luego desapareció y nunca más se supo. Aunque resulte absurdo, lo que me hizo llorar fue el sentimiento de honor y lealtad que Tristán demuestra a Mark. Y que nadie me venga con que eso no le impide follarse a Isolda.... Mientras salen las cinco del viernes y no, y ya que Amp me ha pasado el formulario hace unos días, lo contesto hoy. Contesto solo a las preguntas que no contesté nunca en el blog. Ahí van... Cuatro películas que puedo ver una y otra vez: Cualquiera que me haya gustado, soy de esos bichos raros que se ve las películas una y otra vez y siempre le sorprenden. Cada vez que veo Bocados de Realidad, sigo deseando que Troy no se vaya de la cama después de acostarse con Lelaina; Troy siempre se va y siempre me llevo el mismo disgusto. Aunque sepa que vuelve. Me he visto todas las películas en espalol que están saliendo ahora en forma de colección con el periódico el país, y aún así, me las veo todas después de comprarlas. Quiero volver a ver Princesas, el diario de Noah (un poco más adelante, porque todavía tengo muy reciente el atragantón de leerme el libro), el rey Arturo... Cuatro lugares en los que he vivido: pasapalabra. No he salido de mi casa y las veces que he ido de vacaciones no ha sido durante periodos de tiempo tan largos como para considerar que "he vivido allí". Eso si, he pasado bastante tiempo en Valencia de Don Juan (León), de pequeña nos íbamos allí todo el mes de agosto a una casa que alquilábamos, y después de mayor, mis padres me llevaban alli de campign. Cuatro programas de la tele que me gusta mirar: me confieso adicta a la telebasura, aunque actualmente apenas vea la tele (quitando películas y alguna serie que grabo para ver luego sin anuncios). Me gusta el tomate por lo quedones que son; me gusta el Salsa rosa si sale algún personajillo que a mí me interese, me gusta caiga quien caiga, me gusta homo zapping, me encanta noche sin tregua, nuevos cómicos... Cuatro lugares a los que he ido de vacaciones: Llanes (ayyy...), Bilbao, Mallorca y Valencia de Don juan. Cuatro sitios web que visito a diário: La mayoría de mis enlaces, mi cuenta de gmail, google para ver si encuentro algún curso interesante, infojobs, la página de la escuela de escritores... Ahora que el ordenador de casa está muy, muy jodido, visito solamente las que puedo visitar desde el trabajo. Cuatro trabajos que me gustaría tener: columnista en un periódico- escritora, secretaria, gancho para bromas de la tele o de radio, o este mismo que tengo ahora :-D Cuatro famosos que he conocido: vuelvo a pasar palabra. Hace años fui con Medea a ver la obra de teatro de Caos, la que interpretaban los actores de Al salir de clase, así que si vale "conocerlos" así... Cuatro platos que detesto: los espárragos, el marisco, las setas, y la carne guisada. Cuatro electrodomésticos que tengo fuera de lo común: define "fuera de lo común" Cuatro posibles impresiones que doy: huraña, borde, gilipollas, frágil. Parece que lo de frágil desentona, pero sé que también doy esa impresión. Cuatro copas preferidas: red bull con vodka (aunque intento no pedirla porque me da taquicardia), vodka con lima, bailles con vainilla (en tiempos de cachis) y martini. Como siempre lo dejo abierto. Ste me manda por mail un nuevo estatuto.... REENTAMAU D'EL ESTATUTU D'AUTONOMÍA DE LA REPÚBLICA D'ASTURIES Aquí va la cadena que me pasa Hezz , como siempre, la dejo abierta para todos los que querías contestarla, dejais un mensajillo y hala!! a vuestro blog a responder (acabo de escribir vuestro con b, oh my god!) Cinco profesiones por las que he pasado: *¿Telefonista?¿Secretaria?¿aux.administrativo? (a no, que todavía no tenía el título?... chica para todo en una pequeña oficina. En la empresa de mi padre para más señas. Supongo que si hubiese sido ahora que tengo coche y existe internet hubiese sido un trabajo de puta madre, pero de aquella se me antojaba tan sumamente insoportable que estuve con dolor de barriga y vómitos dos días antes de atreverme a decirle a mi padre que lo dejaba. * Camarera en un Mike´s (especie de Mc´Donals que hay por Asturias. Las hamburguesas son más grandes y están mucho más ricas) . Curraba de seis de la tarde a doce de la noche aproximadamente con un sueldo de mierda. Aunque cueste creerlo guardo muy buen recuerdo de aquel curro, me lo pasaba bien y me reía mucho con los repartidores, además era la única chica y me llevaban en palmitas. * Camarera en un Pans&Compani. El peor trabajo de mi vida, lloraba cada día antes de ir, y cada noche al salir porque ya sabía que al día siguiente tenía que volver. Condicines laborales decentes y una hija de la gran puta como encargada que me hacía la vida imposible. Un día, explotó toda la tensión que llevaba acumulada (en los dieciseis días anteriores), me corté con un pedazo de cuchillo, discutí a gritos con la hija de puta, y me ausenté de mi puesto de trabajo para salir a la cabina a llorar a Medea. Al día siguiente no volví, y aunque me descontaron casi quince mil pelas del suelo, no me importó. Si hubiese sabido que existía algo llamado mobbing, la hubiese denunciado. * Dependienta en un blockbuster. Que una de las encargadas fuese otra amargada/envidiosa y que coincidiese con mi peor momento a nivel personal, supongo que influye a la hora de recordarlo como un mal trabajo. Podía sacarme todas las pelis que quisiese gratis, pasteleaba con algunos clientes y los lunes que me tocaba trabajar con Pablo me lo pasaba de puta madre. * Promociones en hipermercados. Todo tipo de productos, que si café, que si botiellos, que si jamones,caramelos etc... Falda negra corta, camisa de manga larga blanca y zapatos de tacón negros. Sonrisa permamente y paciencia infinita. Menos mal que sólo tenía que poner cinco, porque la historia del carrefour ya la conoceis de sobra ;-) En su momento me gustó muchísimo Reality Bites, la relación de Lelaina y Troy todavía hoy me hace llorar, quizás yo vea en esa película algo que el resto del mundo no ve, porque para la mayoría de la gente resulta una película mediocre. El diario de Noah también es una de las que recomiendo ultimamente, pero reconozco que también es porque me recuerda a algo mío muy personal. Me recuerda al chico aquel del instituto, la risa de Allie me recuerda a cómo me reía yo por dentro cada vez que le tenía cerca. Ay!! es una peli preciosa. Closer. Como dice Carmen (eun sitio que ahora mismo no soy capaz de encontrar) , mucho más que una película de infidelidad, en realidad la infidelidad es lo de menos, lo de más son los sentimientos, el fondo, lo de más son los diálogos, las miradas, los gritos. Lo de menos es el sexo, lo de más son los reproches, la comunicación. Y Clive Owen.... El rey Arturo. Sin comentarios, ese "tú luchas por un mundo que no existe" se me viene la cabeza infinidad de ocasiones, y otra vez ese Clive Owen... Y Princesas, también recomendaría princesas. Por nada en especial y por todo a la vez. Por esa Caye que se ríe a carcajadas y por esa nostalgia; llénamelo de leche... Con mis amigas y con Diego. Son las únicas personas con las que me siento lo suficientemente cómoda como para ser yo. Irse de viaje con alguien con el que no puedas ser tú tiene que ser una auténtica odiea, porque yo puedo fingir ser perfecta una horas, pero todo el día ¡ni de coña!! Cinco debilidades gastronómicas: La tortilla de patata, el pulpo a la gallega, la ensaladilla rusa, la verdura con "fabes y patates" y los sandwiches. Así de simple. Cinco sitios en los que me gustaría estar cada día, incluido hoy No siempre, pero muchas veces, me imagino en una playa perdida en el quinto carajo, con el agua muy azul, subida en una gran tumbona de manera que mi piel no roce jamás la arena; tostándome al sol. Con palmeritas, y una coca cola bien fría al lado. En Egipto, mi viaje soñado hace años. Antes no tenía dinero para ir, y ahora que más o menos lo tengo Diego no quiere venirse conmigo porque dice que es muy peligroso. "¿Quieres que nos maten a tiros Su?. Estoy segura que iremos ;-) En llanes. Otra vez en aquella caravana con todo el verano por delante y con toda la ilusión del mundo. Sólo chicas, si horarios y sin problemas. Risas... En mi "puta y negra casa". Hace años Sebastón dijo esa frase y desde entonces la uso a menudo. Me encanta mi casa, mi puta y negra casa. Mi habitación con mis cosas, el salón... Quizás me he vuelto demasiado hogareña estos últimos años, pero las últimas veces que he salido de marcha siempre pensaba "con lo bien que estaba yo en casa...." En cualquier sitio alto desde el que se pudiesen ver las cosas con perspectiva. En buena compañía. Te quiero Diego. Me presta leer comentarios que me dejen una sonrisa, y me manco cada vez que me levanto descalza al baño y me doy con la punta de la cama en el pie.Mancar es hacerse daño y prestar es hacer ilusión. Un talalapiz es un sacapuntas, así que tajar significa sacar punta. Lo de estar tajado (intoxicado extílicamnete)(tío, que tajao estoy) no creo que tenga relación con sacar punta, aunque vete tú a saber... Si te chisco es que te estoy salpicando, y si te pido una pota, te pido una cazuela, no lo que vomitas cuando estás tajao. En las puertas de algunos chigres (o sea, sidrerías) pone "emburriar" que quiere decir que empujes, y si sales fartucu, ye que comiste mucho y estás hasta arriba. Ye significa es, y aunque no lo utilizo siempre, muchas veces sale solo, porque pega mejor con las frases... Un gochu es un cerdo y cuando queremos decir que una mujer es ligera de cascos tambien decimos que es una gocha, una guarrilla vamos... Si algo no te furrula, es que no te funciona; y si estás frayau es porque curras mucho y no puedes ni con los coyones (cojones). Diego ye el mi mozu y en general, les moces son "las chicas". Si te orbaya encima, es que te está cayendo una lluvia fina, Una caleya es un camino... Cuando empecé a escribir, me costaba mucho utilizar los "he ido" y los "he visto", porque aquí en asturias se utilizan más los "fui" y los "vi", ahora, a fuerza de escribir, incluso a veces hablo así. ¿Me puedes repetir lo que acabas de decir?. ¿E o? Los tacones de mis zapatos (sobre los que hago equilibrio en el vestuario del gimnasio) tienen el grosor perfecto para encajar en la mayoría de los agujeros de las alcantarillas de Gijón, así que el sábado, de camino a casa de Andrea tuve que parar dos veces a sacarlos. La primera vez fue fácil y con un tirón logré sacarlo, pero la segunda tuve que descalzarme, dejar el zapato allí metido, agacharme y pelearme con él un buen rato. Lloviznando, e intentando que mi pie no tocase el suelo. Plan tranquilo: cena y cine. Una cosa es que yo me niegue a salir de marcha y otra que me niegue a ese tipo de planes. Reconozco que me da pereza salir de casa el finde y que me seduce mucho la idea de ponerme el pijama el viernes y no quitármelo hasta el lunes por la mañana, pero lo del cine, me apetecía. Llegamos y sacamos la entrada para evitar colas, aunque por alguna extraña circunstancia que no llegamos a entender, estuvimos cinco minutos a la cola detrás de dos señoras que ni sacaban entrada, ni se apartaban, ni nada. Cambiamos de cola. Andre intentó colar su carné universatario caducado sin éxito, y yo conseguí colarles el de mi hermana. Si bajaran el precio de las entradas, no haría falta que siguiesen cerrando cines... Hace tiempo leí en el periódico que tras el cierre de las salas del pryca y las de los hollywoods, Gijón era la ciudad del norte que menos salas de cine tenía... La idea era picar algo antes de entrar, así que fuimos al gambrinus y nos pusimos las botas mientras repasábamos el mundo en general y nuestras vidas en particular. Parientes que aparecen de pronto, preguntas del Mir mal contestadas que generan ansiedad, posibles hospitales donde hacer la residencia, mensajes a las cuatro de la mañana, "me gustas" que llegan tarde, doce llamadas perdidas al día, acoso tardío. Amigas, trabajo, familia, chicos. Mi blog, algunos post. Risas y complicidad entre nosotras. Sonrisitas al camarero, ella. Qué bien huele, él. Después de la parada obligatoria para comprar gominolas, subimos a los cines. Es la sala 12 Andre. Vamos al baño y entramos a la sala. Diez minutos antes y ya están las luces apagadas. Hay un trailler que dura demasiado para ser un trailler. No vemos nada. Dame las entradas para mirar la fila. No las encuentro, enciende el móvil.... tomalas. Su, te voy a matar, butaca 12, sala diez!. Upss!! Joder con la sala diez. No había ni una butaca libre. Hacía años que no tenía que ver la película con el abrigo y el bolso en las manos. No había ni una butaca libre, a seis euros la entrada, debieron forrarse... Dos horas y media después, la geisha se besaba con el presidente. Nosotras, un taxi y a casa. Me resulta muy difícil escribirte después de tantos años sin saber nada de ti. Llegué a pensar que te había tragado la tierra o que te habías ido definitivamente para no volver. Me hice a la idea de que nunca más volvería a verte, que ya nunca me sonreirías de esa forma tan tuya y que ya nunca más me estremecerías con un beso. "Aunque siga suspirando por algo que no era cierto, me lo dicen en los bares, es algo que llevas dentro que no dejas que te quieran, sólo dejas que te abracen y publicas que no tuve ni valor para quedarme. Yo rompí todas tus fotos, tú no dejas de llamarme, ¿quién no tiene valor para marcharse?" Iván Ferreiro. Lo primero: el reglamento del juego Por cortesía de Amps , aquí van mis cinco hábitos extraños. 1. Tocar madera cada cierto tiempo. No sé bien por qué lo hago porque tengo demostrado empíricamente que no trae buena suerta ni te libra de las pequeñas desgracias cotidianas, pero aún así, me siento mucho más segura después de hacerlo. Cuando me meto en la cama y paso un brazo por debajo de la almohada, suelo tocar el cabecero, que es de madera y sólo así puedo dormir tranquila. 2. Cuando me preparo un café, tiene que ser siempre en vaso. Odio las tazas. Primero me echo el café recién hecho, aproximadamente tres cuartas partes del vaso y luego añado un poco de leche. Dos de azucar, revolver y tomar. Nada de calentarlo para que esté hirviendo ni de echar primero la leche. 3. Leer siempre la última página de los libros antes de empezarlos o preguntar constantemente ¿qué pasa? cuando estoy viendo una película con alguien que ya la ha visto. Soy la única persona a la que no le importa que le destripen las películas, y me pone de muy mala hostia los que me contestan "ya lo verás". Si lo pregunto es porque quiero saberlo ahora. 4. Ponerme el pijama y las zapatillas nada más llegar a casa, aunque sepa que voy a volver a salir. Si no voy a estar más de una hora, quizás me deje puesto el jersey o lo que lleve de parte de arriba, pero lo del pantalón del pijama y las zapatillas no puede faltar. No soporto andar por casa de playeros o de zapatos. 5. Recoger toda la cocina antes de sentarme a comer. Aunque llegue muerta de hambre del trabajo, lo primero que hago después de ponerme cómoda es fregar los cacharros que haya en el fregadero y recoger la cocina. Luego ya, me recaliento mi comida, cojo mi bandeja y me voy a comer al salón, sabiendo que cuando termine no tengo nada que hacer. Más que hábitos extraños, son hábitos, a secas, pero es que soy una chica muy normal. Si alguien le apetece seguir el juego, ya sabe.... Después de mucho pensar un buen título, elegí ese para"mi libro". A mis veinticinco años, sigo sin saber si lo bueno es que te den cal o te den arena, así que nada... Una de cal y dos de arena y que sea lo que dios quiera. "Novela contemporánea, en todos los aspectos (desarrollo de personajes, trama y trasfondo) que se centra en la biografía sentimental de una mujer joven que se enfrenta a diversas crisis sentimentales, laborales y personales. Narrada en primera persona, la novela arranca con el recuerdo de un amor perdido para luego ir sustentando su argumento en la sólida recreación de un entorno actual fácilmente reconocible, consiguiendo momentos de gran fluidez narrativa. Al lastre que puede suponer el planteamiento (por lo que tiene de coincidencia con otras novelas similares) hay que contraponer la particular visión de la vida de la protagonista de esta novela, que gracias a su honestidad emocional, logra trasmitir al lector una sensación de empatía y verosimilitud. Formalmente destaca el buen manejo de los tiempos, las elipsis temporales y la narración descriptiva, así como la inclusión de guiños generacionales que se ven respaldados por un lenguaje formalmente correcto. En este sentido tan sólo recomendaría una revisión ortotipográfica del texto para eliminar alguna errata detectada (labor ésta que viene contemplada en el presupuesto adjunto y se realiza siempre bajo la supervisión del autor). En definitiva una obra con personalidad, fresca y natural cuya edición recomiendo sinceramente." Curiosamente mi sueño no es escribir un libro, ni tan siquiera publicarlo. Mi sueño es ganarme la vida escribiendo, escribiendo columnas o artículas. Un libro me veo capaz de escribirlo, pero ¿y después? carezco de la imaginación necesaria para inventarme otras vidas que seguir relatando, así que lo de los artículos lo veo más factible, sería como escribir un blog y que me pagasen por ello. Quizás diciembre sea mi mes favorito por la de regalos que me hacen, entre mi cumple y papá noel atesoro unos cuantos (y aún queda reyes, jua!); quizás sea mi favorito porque hace mucho frío, mucho viento, porque el aire huele a limpio o porque a veces nieva... Quizás porque la ropa de invierno disimula más esta barriguilla que he echado con tanta baja a reposo y sobretodo con tantas meriendas... Quizás lo sea simplemente, porque en realidad yo nunca he odiado la navidad. En la agenda de alquimia, diciembre es el mes de la llegada, y empieza así "El guerrero sabe que las palabras más importantes en todas las lenguas son palabras pequeñas: si, amor, dios... Son palabras que salen con facilidad y llenan gigantescos espacios vacíos" Yo no creo que salgan con tanta facilidad (a dos de diciembre y todavía no les he dicho te quiero a mis padres!!!), pero si sé que son capaces de llenar el vacío más inmenso. ************* Gracias a todos por darme la enhorabuena... El lunes empezaré a contar cosas del nuevo trabajo, de Diego, de mis amigas, de porqué voy a seguir escribiendo, del día que dejaré de hacerlo y todo lo que se me pase por la cabeza. Mientras tanto, ¿cabalgamos? "Yo tenía una granja en Africa a los pies de las colinas de Ngong.... "La tierra fue creada redonda para que no veamos el final del camino" "Me dio una brújula para seguir el rumbo, pero no me dijo que teníamos rumbos diferentes" " Los masais han informado al comisario del distrito de Ngong que muchas veces al alba y al crepúsculo han visto leones en la tumba de Finch-Hatton, un león y una leona llegan hasta allí y permanecen de pie o echados sobre ella durante largo tiempo.... Después de irte tú, el terreo que rodea la tumba fue nivelado formando una especie de terraza. Supongo que aquella elevación constituye un lugar ideal para los leones..., desde allí pueden observar toda la pradera y el ganado. También la caza que hay en ella. A Denys le gustará saberlo... tengo que acordarme de contárselo" - Memorias de Africa Aquí la mítica cadena alfabeto/musical que me ha pasado Jana Antonio Vega, Bebe, Calamaro, D El canto del loco, Fito y los fitipaldis, Guaraná, H Ismael Serrano, Joaquín Sabina, K L Martan Sanchez, Nek, Ñ O Piratas, Q Revolver Sanz (alejandro), Tontxu, U V W X Y Z Pd. Ya que estoy, quiero dejar constancia de que no entiendo como todavía hay personas de mi edad tan sumamente gilipollas como para coger el coche estando tajados. Qué impotencia más grande siento de no poder coger una a una a todas esas personas y darles hostias hasta que pierdan el sentido. Sé que arreglaría nada y que al volver a recuperarlo probablemente volverían a hacerlo, pero al menos descargaría un poco mi rabia. Es que no lo entiendo joder, no entiendo cómo con todas las campañas que hay y con todos los accidentes que hay, sigue habiendo gente tan sumamente gilipollas como para coger el coche después de haber bebido demasiado. Por mi perfecto, que lo cojan y se maten, lo único que me preocupa es cruzarme con ellos por la carretera o que alguien a quien quiera se les cruce. La retirada de carné durante un año me parece una penalización irrisoria, ¿es eso lo que vale un atropello o algo peor? ¿es eso lo que vale que alguien me de un susto de muerte mientras conduzco con toda la precaución del mundo? Menuda mierda de multa. La gente que va de copiloto con esas personas, me parecen igual de deleznables que los propios conductores. Ayer fue el cumpleaños de Laura y algo así fue lo que le mandamos por correo. Los de correo me pusieron mala cara cuando les di el sobre, pero hice como que no me di cuenta y pregunté amablemente cuanto costaba enviarlo. La cara que me gustaría ver, es la de los dueños de la taberna cuando vean llegar eso; seguro que se preguntarán qué clase de amigas tiene su nueva trabajadora española. Espero que no entiendan lo que pone... Y la de Lau, claro, también me gustaría ver su cara de ilusión cuando reciba la carta y vea la postal que le escribimos entre todas. Bueno entre todas... Covi y Andrea no pudieron firmar, así que ya me encargué yo de hacer sendas falsificaciones ;-) Felicidades Lau, muchas felicidades. A ver si vuelves de England un poco más happy de lo que te fuiste. Y aunque odies las mariconadas... We miss you **************** También hoy puedes votarme Eli que me llama veinte minutos antes para decirme que va a llegar tarde. Yo que llego a carrefour dos minutos antes y Diego que ya estaba allí esperando. Vero que llega a en punto. Veintiocho bombones de chocolate envueltos primorosamente. Me dan ganas de comprarme otra caja para mí. Parada en el kiosco. Salgo con el surtido de tronquitos más increible que había tenido jamás entre mis manos, por favor, qué alguien me saque de allí. Treinta minutos después Eli sigue sin llegar. Picamos a Fran para que baje y caminamos hasta el garaje. Un frío de cojones. Diez grados. Yo con mi precioso abrigo nuevo abrochado hasta la nariz. Cincuenta minutos después comentamos lo bien que estaría dejar a Elisa un día tirada a ver si aprende y llega puntual. Fran que lleva con ella unos ocho años, sonríe como diciendo "ojalá tuviese valor". Vemos a Beni en la acera de enfrente y Vero corre a saludarle. Me acuerdo de Medea y me entra la risa. Ojalá hubiese estado allí. Por fin llega Eli. Montamos en el coche y Fran pone a Pereza. Estoy nerviosa porque Belén tiene perro y yo le tengo pavor a los perros. También estoy nerviosa porque es la primera vez que Diego y yo vamos a algún sitio con más gente, juntos, nosotros siempre salíamos por separado, así que es la primera vez que vamos a algo juntos. Miento, la segunda, que hace dos semanas fuimos al cine nosotros, Eli y Fran, dos amigos de Fran, Andrea y Covi. También va a ser la primera vez que "nosotras" hacemos algo con el mozu de Belén. Llegamos y el perro sale a recibirnos. Después de mi espectáculo "coge a Lolo, Blinchi, coge a Lolo" y de quedarme encerrada en el coche hasta perderlo de vista, entro corriendo en casa. Entran todos, nos sentamos a la mesa. Costillas, pollo y chorizos a la parrilla. dos ensaldas, tortilla, croquetas, queso... Todo está buenísimo. A un lado tengo a Blin y en frente a Benja. La conversación sale sóla y no hay momentos tensos. Cuando me levanto para ir al baño, noto que estoy borracha. Un poco. Una tarta de chocolate. Una vela de 2 y otra de 4. Apagamos la luz, le cantamos cumpleaños feliz y me doy cuenta que me está prestando un montón el cumpleaños. Aunque falte gente. Café, chupitos. Una cacerola de quince litros. Todas las botellas de sidra que caben dentro, y una botella de anís, y media de tequila, o de vodka, no me acuerdo. Trozos de manzana flotando en aquel caos. Azucar. No podemos jugar al duro porque la mesa no bota. Alguien propone tirarse en el suelo, pero con la panzada que tenemos, nadie secunda la moción. Jugamos a un juego que odio porque siempre pierdo y me toca beber. Uno que consiste en apoyar las manos en la mesa entrecruzándolas con los de al lado y en dar una o dos palmadas. Bebe el que se pierda y no siga la secuencia. Jugamos al trenecito y sólo bebo unos y doses. Mierda, me toca un seis que está lleno hasta los cojones y además tiene un trozo de manzana podre. Fran no bebe porque baja el coche. Me alegro enormemente de haber subido con él porque hubiese tenido que dejarlo allí y bajar en taxi. Hacía tiempo que no veía a Eli tajada, claro que también hace tiempo que no salgo. Se acaba la cacerola y preparan otra. Perdemos el dado de jugar al trenecito. Me va a reventar la cabeza. De vuelta a casa, Fran pone Pereza a todo volumen y Elisa y yo lo pasamos pipa haciendo el gilipollas en la parte de detrás. "Nada más solo he echo un traguillo cuando te veo en cualquier coche sentada detrás, haciendo que se empañe la noche... Pero qué bien te veooooo desde que ya no estás conmigooo, yo sólo puedo superarlo cuando estoy bebido. Sabes que te quiero con locuraaaa pero te da igual, tú como siempre tan segura, hazme un poquito de caso, ha-házmeloooo. HÁZMELO, HÁZMELO, HÁZMELO, HÁZME UN POUITO DE CASOOO HA-HAHAZMELOOO" Vero, arrinconada en una esquina, no abre la boca. Bajamos del coche, Diego, Vero y yo. Nos despedimos de Vero y venimos dando un paseo. Mientras hago el amor con Diego, me río pensando en la cara que se le quedó a Vero la primera vez que le dije que a veces, lo hacía con mis padres en casa. Gracias a Ojitos ya puedo cortar y pegar, sigo sin poder enlazar nada, pero oye, algo es algo. 1.¿Cuál es la mayor tontería que has hecho? ¿La mayor de todas? jua! imposible darle el premio sólo a una. He hecho bastantes tonterias en la vida... No me están gustando nada las de esta semana ¿eh? muy difíciles... Por amor, fíjate que he hecho muy pocas... ¿que se yo? en el instituto me pasé cinco horas metida en un baño porque el chico que me gustaba se había enterado de que yo andaba por él. Me pasé llorando un montón de meses por lo que yo creía que era amor, otra tonteria. Leerme todos los García de una guía telefónica para encontrar el teléfono de un chico... Para aprobar un examen.. un sistema chunguísimo de chuletas que bajaban con una goma atada a mi sujetador. El tiempo que tardé en prepararla, bien podría haberlo dedicado en estudiarme las dichosas características de no sé qué... Por trabajo... aguantar en uno que aborrecía casi dos años. Por dinero.... fregar los cacharros de la cena (la cena y sus cacharros son de mi hermana) por no sé cuantos euros (pocos en todo caso) Obligar a Medea a subir las escaleras de mi casa corriendo, jadeando, y con cara de asustada... El por qué me lo reservo ;-) La primera vez que besé al chico aquel que hizo que me gustasen los besos, estaba bastante perjudicada. Viendo la cola que trajo aquel beso, no sé si llamarlo tontería. Odio que mi hermana deje el ordenado encendido mientras se baja discos porque yo en vez de meterme en la cama como tenía pensado hacer, me siento a actualizar mi blog. Mi sorpresa fue mayúscula al ver los cambios de blogia Venga va, contesto las cinco del viernes, y así caciplo un poco la novedades. (Primera cosa que observo, no me deja enlazar páginas) Cagon to lo que se menea, tampoco me deja pegar.... No tengo tiempo para seguir haciendo pruebas, aquí queda esto. Si alguien sabe como pegar cosas, por dios que me eche un cable. Buenas noches. |